Paralaje
Son de Magdala
Por: Hugo Díaz Aguilera
Es un hecho lo platicado en la columna de la semana pasada: conforme van pasando los días y se acerca el 7 de junio, la narrativa de los candidatos de la llamada cuarta transformación se va empequeñeciendo y lo que en un tiempo les funcionó hoy ya no causa efecto en el electorado. A la cuarta transformación se le ha olvidado la asignatura que les dejó pendiente su anterior dirigente nacional: aumentar el número de afiliados de Morena. Esto es, de cara al proceso electoral del próximo año, en Morena necesitan tener más votos cautivos, lo que obligaría a que los candidatos de la alianza Morena-PT tendrían que estar llamando al voto en su favor, pero cruzando el logo del partido oficial. Si esto sucede, el número de votos que obtendrán (no sé si pocos o muchos), lo que sí es claro es que difícilmente ganarán. Podría mermar el voto en favor del Partido del Trabajo, lo que lo colocaría en una situación por demás difícil para las cuestiones de prerrogativas, y eso no le vendría muy bien a los dirigentes. Se quiera o no, los perfiles propuestos por la cuarta están abonando a la división de la cuarta transformación, y eso debilita su efecto en el proceso electoral local que se encuentra vigente en Coahuila, lo que vendría a la postre a confirmar lo que las más recientes encuestas de tendencia de voto han dado a conocer: una victoria contundente en el estado de la Alianza Ciudadana por la Seguridad. Cheque usted el dato, y comencemos: nombre 20 morenistas destacados entre San Juan de Sabinas y Sabinas (cabecera distrital) que acompañen la candidatura en el distrito tercero. No se la quiebre, puede usted comenzar su lista con los regidores de ese partido político. Es más, hay quienes aseguran indicios de reculamiento (reculación, dirían los chavos) de parte de algunos perfiles que con bombo y platillo anunciaron su apoyo a la alianza cuatroteísta. Algunos dicen que el asunto es cuestión de dinero prometido y no entregado; otros argumentan malos tratos por parte de los que se creen dueños del movimiento y, de parte de estos últimos (los dueños), se dice que los recientes cuadros incorporados no traen gente y que junta más gente el astro del trapo y el cepillo, Jesús Jaramillo, en la bolería afuera de la parroquia de Guadalupe. Conste que aquí no estamos hablando del abucheo y repudio mostrado en Chihuahua a Andy López y que, producto del susto, este dejó a la deriva a su dirigente nacional, Ariadna Montiel; no estamos hablando de la renuncia a Morena del destacado militante Sergio Mayer; no estamos hablando de lo que pueden “cantar” en Nueva York los exsecretarios de Finanzas y Seguridad de Sinaloa, Enrique Alfonso Díaz y el general de división en retiro Gerardo Miranda, respectivamente. No hablamos tampoco de familiares de candidatos que prefieren hacer proselitismo en favor de otros proyectos; no hemos citado las clásicas prácticas de victimización a las que están recurriendo por ir abajo en las encuestas; en fin.
