Dobleces
Marx y sus cómplices
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
El ahora defenestrado Marx Arriaga, de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME), fue una de las creaciones, político-ideológicas, protegidas desde distintos frentes durante un lustro. Incluso, se usó de manera facciosa a la CNDH. Francisco Estrada Correa, secretario ejecutivo del organismo y Omar Jair Pasarán Nieto, director general de la Segunda Visitaduría fueron defensores del proyecto “patrimonialista” de Arriaga.
Y es que la salida de Marx Arriaga no sólo se da en un contexto en el que “monopolizó” los contenidos de los libros de texto gratuito. También hay acusaciones, en su área, de dar un trato despótico a sus subalternos y exigir “moches”. Su actuar como funcionario iba en contra de los principios de la cuatroté.
En este caso, Arriaga Navarro se encargó de crear un grupúsculo con funcionarios afines a su ideología, y al encabezar una corriente al interior de la SEP puso en riesgo las políticas educativas en el país.
Ejemplo de ello fue la confrontación con los gobiernos de Chihuahua y Coahuila en 2024. Este conflicto fue utilizado por la CNDH para respaldar a Arriaga y convertir en una hornilla el tema de los libros de texto gratuito. Francisco Estrada y Omar Pasarán defendieron el proyecto de Marx, pero la realidad muestra que no era el camino institucional. Ahora, ellos se encuentran en una posición comprometida, pues desafían a la presidenta.
Ambos funcionarios apresuraron tiempos y dieron prioridad al impulso de la recomendación 21/2024 contra los gobiernos de los estados de Coahuila y Chihuahua, así como a las Secretarías de Educación de ambas entidades federativas, por supuestamente vulnerar los derechos humanos de niñas.
Sin embargo, eso sólo fue el pretexto de la CNDH, ya que la recomendación fue confeccionada según las necesidades políticas de Marx Arriaga.
La recomendación firmada por Rosario Piedra se volvió combustible en las manos de Arriaga Navarro, a través de redes sociales utilizó el documento para convertirlo en arma de choque contra los gobiernos estatales.
Los funcionarios públicos retorcieron un precepto elemental de la educación que es un proceso de largo plazo que no puede estar sujeto a vaivenes políticos continuos. Aun así el uso faccioso de las instituciones se radicalizó.
El 21 de febrero de 2024 a través de “X”, Arriaga amenazó: “deberá iniciarse un procedimiento de investigación de las personas servidoras públicas”. El 16 de marzo de ese año volvió a enfilar su batería de choque y especulaciones contra el gobierno de Chihuahua.
Más allá de defender al pueblo, como reza su eslogan, defendieron un proyecto político y se utilizó a la CNDH para maquillar la politización confeccionada por la tríada, Arriaga-Estrada-Pasarán.
Francisco Estrada le dio a Marx Arriaga un escudo a su proyecto personal e indirectamente entró, como ariete, en una batalla contra los estados gobernados por la oposición.
El riesgo actual es que Marx Arriaga manifestó que, desde fuera de la institución, llamaría al magisterio a “refundar” la SEP desde sus bases, y aseguró que no dejaría “ni una piedra” de la institución sin revisar y eso sólo lo puede hacer con aliados y cómplices.
