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6 de mayo de 2026
Opinión

Con-ciencia y sin corbata

Con-ciencia y sin corbata
  • mayo 6, 2026

Tu voz según tú

Emiliano Calvert

A todo mundo le da cringe su propia voz en un audio de WhatsApp.

Mandas un audio de WhatsApp.
Te equivocas.
Lo vuelves a escuchar antes de mandarlo.

Y piensas:

“¿Apoco, así hablo yo?”

Porque en tu cabeza sonabas bien distinto.
Más seguro.
Menos raro.

Pero no.
Así te escucha la gente todos los días.

Y lo peor es que nadie te dice nada.

Hace poco me tocó hacer una evaluación de percepción.
De esas donde tú contestas cómo crees que te ven…
y luego descubres cómo realmente te perciben los demás.

Y estuvo raro.

Porque muchas cosas que yo daba por hechas sobre mí…
no necesariamente estaban llegando así del otro lado.

Claro que la primera reacción fue justificarme mentalmente.

“Sí soy así.”
“Sí hago eso.”
“Sí me involucro.”

Hasta que me cayó el veinte de algo:

Todos creemos que sonamos distinto de como realmente sonamos.

Y no hablo sólo de la voz.

Hablo de todo.

Hay gente que cree que transmite liderazgo…
y el equipo siente presión.

Hay jefes que creen que motivan…
y en realidad no tanto…

Hay personas que creen que son relajadas…
y todo mundo las siente frías.

Porque nosotros nos juzgamos por intención.
Los demás nos juzgan por experiencia.

Tú sabes lo que quisiste decir.
Ellos sólo sintieron cómo les llegó.

Y ahí cambia el juego.

Existe incluso un concepto para esto.
Se llama la Ventana de Johari.
Sí, nombre horrible de clase.

Pero la idea está buena.

Todos tenemos un tipo de “zona ciega”.
Cosas que los demás ven clarísimas en nosotros…
pero nosotros no vemos ni de chiste.

Como las muletillas.
Como el tono golpeado o cantadito.
Como esa cara de estrés que según tú es “concentración”.

El problema no es tener puntos ciegos.
Todos los tenemos.

El problema es que casi nadie aguanta que se los enseñen.

Porque el feedback se siente como ataque.
Aunque muchas veces sea más como un regalo.

Y creo que eso pasa muchísimo en todo tipo de equipos.

Hay directores convencidos que tienen cultura envidiable…
mientras el equipo vive estresado.

Socios que creen que reconocen a la gente…
y llevan años sin decir “gracias”.

Líderes que creen que escuchan…
pero nadie se atreve a contradecirlos.

No porque sean malos.
Simplemente porque nadie les ha puesto su audio de WhatsApp.

Poniéndome algo romántico, creo que…

Lo difícil de crecer no

es cambiar.

Es darte cuenta de cosas de ti…
que llevabas años sin notar.

Y honestamente, creo que todos necesitamos escuchar más seguido nuestra “audio de WhatsApp”.

Aunque dé cringe.
Aunque incomode.
Aunque no nos encante.

Porque muchas veces uno se queda demasiado tiempo aferrado a la versión que tiene de sí mismo…
sin darse cuenta de cómo realmente está llegando a los demás.

Y a veces la diferencia entre el líder que crees ser…
y el que realmente eres…

empieza con atreverte a escuchar el audio completo.