Trizas y trazos
México entre deuda, gasto y futuro comprometido
POR ANTONIO ZAMORA
Aguas con las aguas, pero cada día que pasa el país entra a una zona muy peligrosa: cada vez el dinero público se va a pensiones y deudas y cada vez queda menos margen para salud, seguridad, educación, justicia e infraestructura…
El problema no es que el gobierno promete obligaciones permanentes sin dar a conocer cómo las va a pagar…
Las cifras, en serio, están cañón; es más, algunos, más bien muchos, señalan que las ideas son demoledoras. Dos puntos y aparte:
El problema es apoyar a los adultos mayores, el problema es que prometen obligaciones permanentes sin discutir, sin dar a conocer cómo las pagarán…
Las cifras, dirán los enterados, son demoledoras. En 2017, por ejemplo, las pensiones sociales representaban apenas el cinco por ciento del gasto total en jubilaciones; en la actualidad la cifra es superior al 31 por ciento…
Por si fuera poco, la deuda pública llegó a niveles históricos y el costo financiero sigue creciendo…
Dicho en otras palabras, la deuda pública llegó a niveles históricos; mientras tanto, el costo financiero sigue hacia arriba y el gobierno pierde capacidad para invertir en lo que sostiene realmente a un país, que son los tribunales, las instituciones, hospitales, universidades, policías y obra pública…
Para quienes le entienden a los asuntos de los números, el gran riesgo no es solamente económico, es democrático…
Y es que, cuando un Estado queda atrapado entre deuda y gasto inflexible, empieza a perder libertad de decisión…
En efecto, todo se vuelve administrar presiones, pedir prestado, patear el problema hacia adelante…
México necesita, pero ya, cómo discutir ya cómo financiar el Estado social que está construyendo, porque repartir dinero sin construir sostenibilidad termina siendo una forma silenciosa de quebrar el futuro…
La respuesta que se mira en Coahuila, donde los habitantes ya despertaron y le sacan la vuelta a todo lo que huele a Morena…
Se nota la respuesta ciudadana y el apoyo de la gente a los candidatos del Partido Revolucionario Institucional y a sus aliados…
Y como dijo aquel otro, dos puntos y seguido: “Aunque no es Inés, por ahí mero es”…
En otro orden de ideas, Javier Castillo García, suplente a diputado por el distrito de Frontera, sabe que su trabajo es fundamental, pero más sabe que quien va de titular, Antonio Flores Guerra, es el que echa mosca…
Y es que a Flores se le conoce en la Región Carbonífera por infinidad de triquiñuelas, mismas que están saliendo a flote.
Nos leemos mañana.
