Paralaje
El chiste contándose…
HUGO DÍAZ AGUILERA
Recientemente un amigo que es Consejero en Morena me hizo llegar una invitación (para difundirla en mi programa de radio) para el taller denominado “Masculinidades no violentas, derechos humanos y transformación social”, con invitación al público en general.
En contextos como el político, la expresión “El chiste se cuenta solo” es porque las circunstancias en que se da un evento son tan ridículas, absurdas o desastrosas que inevitablemente dan lugar al humor, la hilaridad. Imagínese usted, de Morena quieren enseñarnos para no ser violentos.
Para brindar este taller al público en general, en Morena tendrían que llevar primero a sus actuales funcionarios, después a los militantes y, posterior a ello, al público en general, porque bien lo dice el dicho: el buen juez por su casa empieza.
Mostremos algunos botones: Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos, recientemente exhibido por su propia esposa en un video casero, en el que se le puede ver al sujeto arremeter a puñetazos contra su cónyuge, María Felicia Jiménez.
¿Qué tal el reciente caso de la exalcaldesa de Múzquiz, Tania Flores, gritándole “cabrón” a un elemento de la Policía Estatal, advirtiéndole con voz fuerte que no le faltara al respeto? ¿O lo ocurrido a Sergio Alvizo por parte de Ale Salazar, excandidata a diputada por Morena en un distrito de Saltillo, y gente que la acompañaba?
Y la joya de la corona (por estar en boga), lo ocurrido el lunes en el Congreso del Estado a varios diputados, particularmente a la presidenta de la Mesa Directiva, Marimar Treviño Garza, por parte de un grupo de personas convocadas por Antonio Flores Guerra para alterar el orden durante una sesión del Congreso.
Por fortuna el asunto no pasó a mayores, pero el susto para los legisladores y legisladoras seguro no ha sido fácil de digerir, pues el avance del grupo de personas hacia el lugar de los integrantes del Poder Legislativo provocó el retiro de propios y extraños.
Se sabe de antemano que, en la parte local, el actuar de estos funcionarios responde al desdén que durante las pasadas elecciones les plantó en cara el electorado coahuilense, llevándose una “goliza” de 16-0, perdiendo todos los distritos, pero el hartazgo de este tipo de politiquería en los coahuilenses es más que evidente.
Morena necesita, tal vez, una limpieza de fondo; posiblemente el movimiento nació con buenas intenciones, pero la corrupción, la ambición y la traición se han anidado en su interior como un cáncer que ha comenzado a hacer metástasis hasta en la base social que pretendía sostenerlo.
No sabemos a ciencia cierta cuántas personas acudieron al taller, ni quiénes, pero, a juzgar por las fotografías publicadas en las redes sociales de la dos veces candidata por Morena a la alcaldía de Sabinas y dos veces regidora, Elizabeth Fernández, hubo muy poco poder de convocatoria.
¿Acaso sigue un taller “¿Cómo evitar la corrupción en la función pública?”?
“Nombre, sí son unos genios”.
