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12 de febrero de 2026
Opinión

Los bomberos

Los bomberos
  • agosto 22, 2022

ÁLVARO MOREIRA

Uno de los oficios más respetados y valorados por la sociedad es, sin duda, el de las y los bomberos. 

En particular aquí en Saltillo, este honorable cuerpo realiza un servicio insustituible, pues con una regularidad casi diaria, leemos y escuchamos en las noticias acerca de las grandes hazañas y acciones realizadas por quienes forman parte de esta institución, arriesgando su vida un día sí y el otro también, por el bien de los ciudadanos.

Ejemplos hay muchos: desde su actividad primordial consistente en sofocar incendios y proteger la vida y el patrimonio de las y los saltillenses, hasta labores de primeros auxilios y urgencias médicas para salvar a quienes se encuentran en peligro.

Además, existen muchas otras tareas que realizan y que no suelen ser tan públicas, pero siguen siendo igual de fundamentales para la tranquilidad de la gente, como lo son las pláticas y asesorías en materia de prevención de accidentes, capacitaciones ante simulacros de siniestros y desastres, rescate de animales y mascotas, por mencionar algunos.

Pero detrás de cada una de estas acciones hay algo que nunca debemos olvidar: todas y todos ellos son mujeres y hombres, quienes de forma desinteresada y por la sola pasión de servir a la gente, se ausentan de convivencias y reuniones familiares, pierden horas de sueño y descanso, e incluso arriesgan sus propias vidas por cumplir con su deber de proteger a otros.

Ya sean voluntarios o profesionales, las y los bomberos guardan cualidades que los hacen únicos: honor, integridad, solidaridad, valentía y disciplina. Sin la actuación de todas y todos ellos nuestra capital no sería una de las mejores ciudades para vivir.

Por ello y considerando que este 22 de agosto se conmemora su día, es que quiero hacer un agradecimiento público a todas y todos los bomberos de Saltillo. Porque gracias a ustedes, hoy y todos los días los saltillenses realizamos nuestras labores y dormimos tranquilos, gracias a que sabemos que el Honorable Cuerpo de Bomberos está ahí, a la vigía, listos para brindarnos apoyo en caso de necesitarlo.

Me despido de ustedes amigos, esperando reunirnos de nuevo, por este medio, la próxima semana. Que Dios los bendiga.