Dobleces
Y… sí es inmoral
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
Acostumbrado a la defensa de sus principios políticos bajo conceptos clericales, Hugo Eric Flores ya rindió protesta como presidente del partido Paz y Libertad (Paz) y con su singular estilo piadoso niega dobletear sus funciones al ser legislador de Morena y, ahora, dirigente de la versión 3.0 de su partido.
Sin embargo, en su defensa argumenta que “no es ilegal” recibir una dieta, subvenciones y canonjías bajo los colores de Morena, si a final de cuentas son aliados. Falta a la verdad. En el artículo 53 de los estatutos de Morena, se consideran faltas sancionables, competencia de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia: “ingresar a otro partido”. Desde el momento en que rindió protesta, ante las autoridades del INE, y se asumió dirigente nacional del Paz, Flores Cervantes traicionó y retorció los estatutos de Morena.
Bajo el argumento que no es ilegal se distorsiona la falta. Sin embargo, no es ilegal, pero sí es inmoral, el uso de los partidos para obtener beneficios, ganar espacios y reflectores. Eso conquistó Flores Cervantes. Es diputado y, ahora, dirigente por otro partido, aunque de manera tramposa gana impunidad.
Por ejemplo, ya existe un antecedente de una organización que pretendía ser un partido simpatizante de la cuatroté y no obtuvo simpatías. La organización “Que siga la democracia”, de Édgar Francisco Garza Ancira, que también pretendía ser un partido, fue desdeñada por morenistas e incluso se le abrió un proceso sancionatorio. Esa misma medida debió tomarse en cuenta con el legislador Hugo Flores Cervantes, pero por una mala practica en la interpretación de los estatutos, existe un partido pragmático.
Ahora, con Construyendo Sociedades de Paz es un tercer esfuerzo y con el que obtendrá recursos, beneficios políticos, y fuero. Ese es el espíritu político del nuevo partido.
Aun así y con el estigma de aliado, Flores Cervantes traza una ruta electoral rumbo a 2027 en la que en primer lugar se encuentran sus familiares para tener cargos de elección popular, hermana, sobrinos y su hijo Hugo Andrés Flores Mata ya cuentan con un lugar y espacio para hacer proselitismo. A final de cuentas es un partido de corte conservador y familiar. En segundo plano, los morenistas con alto perfil que apuesten su capital político con el partido “PAZ” y quieran un cargo que fue negado por Morena derivada de la cláusula de no nepotismo son quienes tienen las puertas abiertas.
El partido de Flores Cervantes no es un partido satélite. Es un partido troyano. Y es que, con este modelo de partido, franquicia familiar, Hugo Eric Flores busca ensanchar sus alcances políticos y económicos. Además que se quita encima la cláusula del no nepotismo y le vuelve a dar espacio a sus hermanos y sobrinos quienes han ocupado cargos de elección popular y candidaturas, gracias a su manto protector.
El nuevo partido y su dirigente son la representación pura del político saltamontes que ajusta su ideología según su aliado del momento. En ello estriba su capacidad de reciclar su movimiento político-cristiano año con año.
