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10 de junio de 2026
Opinión

Dobleces

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  • junio 10, 2026

CNTE y su facción rebelde

Israel Mendoza Pérez

@imendozape

El ala rebelde de los maestros disidentes está lista para entrar en acción. Tras el descubrimiento de artefactos explosivos en los camiones donde se trasladaron de Guerrero a la Ciudad de México, los dirigentes de la CNTE, Yenny Aracely Pérez Martínez, de la sección 22, quien funge como Secretaria General; Pedro Hernández, de la 9, asentada en la CDMX; así como lo las direcciones colegiadas de la 18 en Michoacán y 7 de Chiapas y Guerrero, en participación colectiva con los de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero CETEG, el movimiento magisterial estaban a punto de convertir sus demandas laborales en amenazas terroristas.

El principio del gobierno de la cuatroté de no reprimir las manifestaciones, les dio a los dirigentes centistas, la oportunidad de elevar las protestas al punto de acariciar los linderos del terrorismo. El decomiso de 59 artefactos explosivos, transportados en una caja que se encontraba entre el equipaje de los maestros procedentes de Guerrero era suficiente para pasar de dirigentes sindicales a líderes de una facción rebelde que amenaza la estabilidad institucional y a unas horas de tensar la inauguración del Mundial de futbol.

De acuerdo con el Artículo 139 del Código Penal Federal, establece que “castiga el uso y la intención violenta detrás de los explosivos: Uso de explosivos para dañar o amenazar; así como prisión de 15 a 40 años si se usan para atentar contra personas, bienes públicos o privados”.

Además, en el tema de terrorismo el código penal indica que se impondrá pena de prisión de 15 a 40 años y multa de cuatrocientas a mil doscientas veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización, sin perjuicio de las penas que correspondan por otros delitos que resulten: “A quien utilizando explosivos, intencionalmente realice actos en contra de bienes o servicios, ya sea públicos o privados para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad o a un particular, u obligar a este para que tome una determinación”. Ambas acciones estaban en los planes de la CNTE.

Y es que el tamaño de la coordinadora y la capacidad de movilización impide que se tenga a la vista un rostro visible con nombre y apellido que se acredite, los excesos de impunidad en los que cayó el grupo de docentes disidentes.

La CNTE nació, en las postrimerías de los años 70, como un contrapeso al poder que ostentó Elba Esther Gordillo Morales, como dirigente y cacique del sector educativo. Su militancia priista, sus relaciones políticas y su inclinación al lujo obsceno fueron luchas enarboladas por los diferentes dirigentes centistas. Ahora, el movimiento magisterial disidente ya distorsionó sus objetivos de lucha.

En la actualidad, una facción de la organización gremial adoptó una postura de corte radical, la cual está dispuesta a caer en excesos y salir con impunidad. El camino ya lo descubrieron y la presión comienza a cansar a los ciudadanos que son a final de cuentas los afectados directos.