Dobleces
El PAN y el chavismo
Israel Mendoza Pérez
@imendozape
La postura de los panistas respecto a la captura de Nicolás Maduro, por parte de tropas norteamericanas, es la más radical de los últimos 20 años. Sin apelar al derecho internacional, el PAN de hoy, afirma que la “situación actual es consecuencia directa de una narcotiranía que abandonó la democracia para convertirse en una red criminal vinculada al narcotráfico, profundizando la pobreza y la exclusión”. Descalifica, juzga y no mira el pasado.
Sin embargo, el documento “indictment” de 25 páginas del Departamento de Justicia estadounidense, indica que en la época en que Nicolás Maduro fue ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, en México, durante el sexenio Felipe Calderón, por el territorio mexicano se movió droga encubierta de misiones diplomáticas operadas por Nicolás Maduro.
El documento señala: “Cuando los narcotraficantes necesitaban trasladar las ganancias de la droga desde México a Venezuela, Maduro Moros facilitaba el movimiento de aviones privados bajo cobertura diplomática para garantizar que los vuelos no fueran objeto de escrutinio por parte de las fuerzas del orden ni de los militares. En estas ocasiones, Maduro llamó a la embajada de Venezuela en México para avisar que una misión diplomática llegaría en avión privado. Mientras, los narcotraficantes se reunían con el embajador de Venezuela en México, bajo los auspicios de una misión diplomática de Maduro, su avión fue cargado con el producto de la droga. El avión regresaría a Venezuela con cobertura diplomática”.
El gobierno mexicano de extracción panista, en este caso, fue omiso o cómplice. En cualquier escenario el trasiego de droga y las relaciones con cárteles es un tema obligado para los servicios de inteligencia y pasó de noche. La inoperancia deja mal parado al sexenio de Calderón principalmente. El país fue puente de droga y nunca se investigaron esas actividades ilícitas.
Y aún hay más de esa escabrosa relación del gobierno de México de la época panista que existió con el gobierno chavista.
En 2002 cuando Pedro Carmona dio un, breve, golpe de Estado, por 48 horas en contra del gobierno del exmandatario Hugo Chávez, el gobierno del también panista Vicente Fox dijo que su gobierno ni reconocía ni dejaba de reconocer a ningún gobierno en Venezuela, en apego a la doctrina Estrada que establece la no intervención en los asuntos internos de las naciones. La oposición, asentada en el perredismo, celebró la postura.
Era el tiempo en que Vicente Fox estaba alejado de pleitos con Chávez. Sin embargo, la relación entre los mandatarios se deterioró con los años, fruto de los desacuerdos en las relaciones diplomáticas; sin embargo, los acuerdos metainstitucionales fueron el motivo oculto por el que se dio la ruptura.
A la distancia, se entiende que aquella frase de Hugo Chávez, en 2005, “no se meta conmigo, caballero, porque sale espinao”, dirigida a Vicente Fox iba más allá de un desencuentro en la IV Cumbre de las Américas. No sólo fue por el choque ideológico iba más allá.
Ahora, el actual panismo se escandaliza de los horrores presidenciales de Maduro y Chávez, pero en el pasado, los panistas Fox y Calderón fueron prudentes con lo que ocurría con Venezuela. Y eso ya lo olvidaron.
