Banner

El medio que cubre todo Coahuila

29 de abril de 2026
Local

¿Y tú, a qué jugabas de niño?

¿Y tú, a qué jugabas de niño?
  • abril 29, 2026

Ivonne Aguilera

El micrófono es más grande que su mano, pero no que su pregunta.

—¿Y tú a qué jugabas de niño?—

Así, sin rodeos, Jack Alejandro Aguilera —quien de manera generosa se asume como el reportero más pequeño de Grupo Región— logró lo que pocas entrevistas consiguen: llevar a las figuras públicas de Coahuila a un terreno donde no hay guion, no hay discurso aprendido, donde solo queda la memoria.

Y ahí, una a una, respondieron.

El gobernador Manolo Jiménez fue el primero en volver al origen. No habló de cifras ni de gobierno; habló de infancia. De correr entre el monte, de andar en el rancho, de los caballos, de sus perros. “Me gustaba jugar a los policías… explorar”, dijo, como quien abre una ventana al pasado. En esa respuesta hay algo más que nostalgia: hay coherencia, porque el mismo niño que soñaba con cuidar, hoy encabeza un estado cuya característica principal es la seguridad: “Prometí cuidar a las niñas y los niños como si fueran mis hijos”, afirmó, antes de dejar un mensaje que trasciende cargos: “Sueñen en grande… pero hay que trabajar mucho”.

Por su parte, el fiscal Federico Fernández decidió no responder de inmediato. Primero jugó. Le pidió a Jack decir su nombre, mirar las cámaras, reconocer a los policías. Y luego entonces, en ese mismo tono, explicó lo que para muchos es complejo: “Tenemos cámaras en todo Coahuila… en escuelas, en calles… y de noche se ve como si fuera de día”. No fue un discurso técnico; fue una explicación pensada para un niño. Y cerró con una idea que sostiene todo: “Los niños y las niñas son lo más importante que tenemos”.

El coordinador estatal de Mejora Coahuila, Gabriel Elizondo, habló desde la disciplina que forma carácter. “Jugué más de 12 años futbol americano”, recordó. Y desde ahí construyó su visión: oportunidades, educación, futuro. “Mientras ustedes tengan mejores oportunidades, tendremos un mejor Coahuila”, dijo, antes de dejar una frase que se queda: “Que nadie les diga que no se puede”.

Por la academia, el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, Octavio Pimentel, eligió una ruta distinta. No habló de infraestructura ni de planes de estudio. Habló de imaginación. “Toda la imaginación que tengan la pueden hacer realidad”, dijo, conectando el juego con el futuro, la infancia con el destino.

Y entonces la historia tomó forma colectiva. El alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, volvió a la calle: dos piedras como portería, el balón rodando, el juego interrumpido cuando pasaba un carro.

El jefe de gabinete municipal, César Iván Moreno fue directo: “Disfruten su infancia”.

El director de Aguas de Saltillo, Iván José Vicente regresó a la pelota en la calle como el centro de todo.

El director de Movilidad en Saltillo, Víctor de la Rosa, evocó carritos, soldados, tardes largas compartidas con su hermano. Distintos cargos, misma raíz.

En medio de ese recorrido, la presidenta honoraria del DIF Saltillo, Luly López, aterrizó la conversación en el presente: programas de salud visual, auditiva y dental, apoyos reales, acciones concretas. La infancia no solo como recuerdo, sino como prioridad.

El cantautor Elías Medina aportó una pausa distinta: “Antes se podía jugar en la calle”. Una frase breve que encierra un cambio generacional profundo. Y después, un consejo que cruza el tiempo: “Háganle caso a sus papás… siempre quieren lo mejor”.

No hubo preguntas incómodas. No hubo confrontación ni agenda política. Hubo algo más valioso: verdad.

Porque cuando un niño pregunta, no busca la respuesta correcta. Busca la respuesta honesta.

Detrás del micrófono está Jack y detrás de Jack  su guía: su madre. Periodista. Formadora. Puente entre la curiosidad y la realidad. Por hoy, no le enseñó a cuestionar el poder; le permitió acercarse a él sin miedo.

Y en ese gesto hay una lección que trasciende esta historia: que el periodismo no siempre está en la pregunta más dura, sino en la mirada más limpia.

Todos los entrevistados coincidieron en algo, aunque no lo dijeron igual: todos fueron niños. Todos jugaron. Todos soñaron.

Hoy deciden, gobiernan, legislan, crean, protegen.

Pero frente a una pregunta simple, recordaron quiénes fueron.

Y quizá ahí está la clave: en no olvidar nunca a ese niño.