“Rebotan” en Coahuila casos Américo y Durazo
Redacción
A cuatro días de la elección para renovar el Congreso de Coahuila, la versión de que autoridades de Estados Unidos investigan a los gobernadores morenistas de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, introduce un nuevo factor de presión política en una entidad donde ambos mantienen vínculos indirectos con actores relevantes de la vida pública local.
La información fue difundida ayer por Los Angeles Times y retomada por diversos medios nacionales e internacionales. De acuerdo con esos reportes, ambos mandatarios estatales son objeto de investigaciones por presuntos vínculos con organizaciones criminales y les habrían revocado sus visas estadounidenses. Durazo negó la versión en una rueda de prensa en la que se negó a exhibir su visa para desmentir lo difundido por LA Times, mientras que el gobierno de Tamaulipas rechazó los señalamientos.
En Coahuila, el tema adquiere una dimensión política particular debido a que el delegado federal de Programas para el Bienestar, Américo Villarreal Santiago, es hijo del gobernador tamaulipeco. Aunque el funcionario federal no aparece mencionado en los reportes periodísticos ni existe señalamiento alguno en su contra, su posición como principal representante territorial de la estructura de Bienestar en la entidad lo coloca inevitablemente en el debate político local.
La conexión con Sonora también tiene eco en Coahuila. El actual coordinador estatal del Partido del Trabajo, Ricardo Mejía Berdeja, fue subsecretario de Seguridad Pública federal durante la gestión de Alfonso Durazo como secretario de Seguridad y Protección Ciudadana en el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Ambos formaron parte del equipo que encabezó la estrategia nacional de seguridad al inicio de la administración federal anterior.
Las publicaciones dadas a conocer este miércoles surgen en un momento especialmente sensible para Morena y sus aliados en Coahuila, donde el próximo 7 de junio se desarrollará una elección que, aunque centrada en la renovación del Poder Legislativo estatal, representa una prueba política rumbo a los procesos electorales de mayor alcance previstos para el próximo año,
La coincidencia temporal entre la difusión de estos reportes y la recta final de la contienda electoral coloca a Morena, al PT y a las estructuras políticas afines bajo un escrutinio adicional en el estado, en un contexto donde hechos nacionales con repercusiones partidistas pueden influir en la narrativa de campaña y en la percepción de los electores.
