Plantea SNTE centros psicológicos para maestros
Jessica Rosales
“La salud mental de los maestros es una deuda pendiente del sistema educativo”, así lo advierte Everardo Padrón García, secretario general de la Sección 5 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Coahuila, quien reveló que el gremio impulsa en la entidad la creación de centros especializados de atención psicológica exclusivamente para docentes, propuesta que ya se negocia en mesas bipartitas con la Secretaría de Educación Pública.
“Las necesidades son bastante altas”, reconoció Padrón García, al señalar que si bien el sistema cuenta actualmente con más de 300 psicólogos distribuidos en las escuelas de la sección, su trabajo está orientado a los estudiantes. Es así que la demanda del sindicato es que exista un área equivalente de atención dirigida al personal docente.
Para ello, la Sección 5 propone la conformación de dos centros regionales en una primera fase: uno en la zona sur y otro en la zona centro del estado, cada uno con alrededor de 10 profesionales. La iniciativa ya fue formalmente planteada ante las autoridades educativas y se encuentra en espera de respuesta.
El dirigente sindical explicó que el modelo contempla que los maestros acudan a estos centros, distintos a sus propios planteles, lo que implicaría la creación de nuevas plazas dentro de la estructura ocupacional del magisterio.
Diversos estudios han advertido que el magisterio enfrenta altos niveles de desgaste emocional debido a la carga laboral, presión administrativa, violencia escolar y exigencias sociales. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha señalado que los docentes presentan mayores niveles de estrés laboral que otras profesiones de servicio, lo que puede derivar en ansiedad, agotamiento emocional y síndrome de “burnout”.
En México, investigaciones del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y de la Secretaría de Educación Pública han identificado que factores como grupos numerosos, conflictos con padres de familia, sobrecarga administrativa y condiciones laborales influyen directamente en el bienestar psicológico de los maestros.
