Óscar Juárez, el mexicano que evangelizó en África
VÍCTOR BARRÓN
Con experiencia de 18 años como misionero en África, el nuevo asesor de Animación Misionera en la Diócesis de Torreón, el sacerdote xaveriano Oscar Guadalupe Juárez Zapatero conversó con Grupo Región sobre el proceso que representó el arribar a un país como es Burundi y hacer labor de evangelización.
Originario del estado de Guanajuato, Oscar Juárez viajó en 2001 a hacer su formación en Teología en Camerún, donde concluyó esa etapa seis años después y posteriormente viajó a Burundi, uno de los países más pobres del mundo, donde permaneció en labor misionera hasta 2019.
Ahí, se incorporó a la misión en Buguana, donde trabajó con 16 comunidades cuyo idioma nativo es el kirundi y sus habitantes no accedían a la alfabetización, por lo que misioneros y la iglesia católica emprenden una labor de evangelización integral, es decir, en todos los aspectos de la persona.
Y ante el contraste natural en términos del idioma, la alimentación y las condiciones de pobreza, la voluntad del misionero xaveriano tuvo como pilar principal a Cristo, con la convicción que la evangelización es el mejor servicio que puede se puede prestar a la humanidad.
“Todos estos años de formación precisamente son para eso, alguien va discerniendo en el camino, que ir a sufrir a un país más pobre; comer lo que nunca has visto por acá, otras hierbas otras maneras, como que se despiertan otras potencias que desconocemos aquí”, expresó.
En Burundi, esta labor abarcó la instalación de un dispensario, una escuela de oficios y había también un centro de cómputo conectado a Internet gracias al apoyo de una fundación alemana que brindaba señal satelital.
Y en medio de las dificultades que el sol, la lluvia o el lodo representan a la hora de reunirse con los pobladores para llevarles la Palabra de Dios, el padre Oscar Juárez impulsó una iniciativa para el acondicionamiento de espacios para estos fines y que hasta la fecha contabiliza la construcción de 76 capillas, además de otros espacios como palapas, que sirven para reunir a las comunidades.
Otra gran satisfacción para el sacerdote es lo logrado por congregaciones como la xaveriana y la iglesia católica mediante esta vocación, ya que la alfabetización realizada durante esos años, sin duda representó un aporte dentro del proceso que llevó a que en Buguana, de contar con una secundaria y una universidad, hoy en día se hayan multiplicado las escuelas y el número de instituciones educación superior sea mayor a 30.

