Define Saltillo cruces del tren; busca evitar conflicto vial
Zarza Aguilera
El alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, informó que el municipio trabaja en coordinación con Grupo Carso y autoridades federales para definir los cruces viales del proyecto del tren de pasajeros, cuya construcción en el tramo local podría extenderse hasta 32 meses, con posibilidad de ampliación.
El edil explicó que el consorcio ganó la licitación de 111 kilómetros del tramo Derramadero–Santa Catarina, lo que incluye parte importante del trazo dentro de la mancha urbana de la capital coahuilense.
“El viernes recibíamos al consorcio que es el Grupo Carso, que ganó la licitación de 111 kilómetros, prácticamente de Derramadero hacia Santa Catarina; todo lo que corresponde al trazo que va por el estadio Coahuila en lo que nos compete al municipio de Saltillo lo va a estar viendo el Grupo Carso”, señaló.
Díaz González destacó que el municipio instaló recientemente la mesa social del proyecto ferroviario, con el objetivo de atender inquietudes ciudadanas sobre afectaciones en colonias cercanas al derecho de vía.
“Para nosotros era muy importante esta reunión porque ahí pudimos platicar y comentarles diferentes aspectos que la ciudadanía nos ha estado expresando en diferentes sectores de Saltillo, como El Tanquecito, Diana Laura y el panteón”, indicó.
Subrayó que uno de los principales temas es garantizar la continuidad de los cruces vehiculares existentes, actualmente más de 20 puntos de paso, para evitar conflictos de movilidad.
“Si actualmente tenemos veintitantos cruces, para nosotros la importancia es que se sigan manteniendo; que no nos digan que de veintitantos cruces vamos a hacer nada más 10 o 12, porque eso nos generaría un problema social y vial”, advirtió.
El alcalde explicó que todavía no existe una definición final sobre la cantidad de pasos superiores, deprimidos o a desnivel que se construirán en la ciudad, por lo que este martes sostendrán una reunión técnica con autoridades federales y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario para revisar el tema.
Además, insistió en la necesidad de establecer un esquema de comunicación anticipada con la población ante cierres parciales de vialidades durante la obra.
“Quisiéramos que todo eso lo pudiéramos comunicar a la ciudadanía con muchísima anticipación, varias semanas antes, para poder utilizar vías alternas cuando empiecen los trabajos en ciertos sectores”, señaló.
El edil también alertó que, por su magnitud, la obra podría generar molestias temporales en distintos puntos de la ciudad, incluso fuera de los cruces directos.
“Un trabajo de esta magnitud, aunque no esté en el cruce, puede generar fisuras o agrietamientos en viviendas por la compactación y vibración; es una obra que va a ser molesta para la ciudadanía en general”, expresó.
Finalmente, reiteró que la coordinación entre municipio, federación y empresa constructora será clave durante los próximos tres años para reducir impactos en movilidad y vivienda.
