Trizas y trazos
No todo lo que brilla es acero
ANTONIO ZAMORA
Este fin de semana tuvimos la oportunidad de preguntar y encontrar respuestas a la posible compra venta y funcionamiento de Altos Hornos de México…
Un exfuncionario de alto nivel que afortunadamente supo bajarse del “barco” antes del inicio de la debacle, respondió…
A cuestionamiento expreso, el susodicho, no daremos a conocer su nombre, dijo que arrancar los altos hornos, cinco y seis y eléctrico se encuentra más que en chino…
“Arrancar los altos hornos es una bronca de pronósticos reservados, para que el alto horno cinco empiece a producir es un problemón y casi imposible para que suceda”…
Y el horno seis, agregó: “es posible…pero ya no es negocio”…
Ese alto horno requiere carbón de Minosa; mineral de Hércules y sin ferroducto, definitivamente que la situación es peliaguda…
En una columna de la semana pasada escribimos que el horno eléctrico puede producir lámina lo cual fue corroborado por nuestro informante…
Agregó que el negocio potencial de Altos Hornos de México, y no muy lucrativo, es laminar en el Molino Steckel con planchón de fuera (de otras plantas)…
Y para concluir a pregunta sobre si la planta acerera se encuentra en los estertores respondió:
“Está en terapia intensiva en un hospital con riesgo de perder movimiento en medio cuerpo, pero, solamente jalaría el horno eléctrico con el molino steckel”…
Por otro lado, así le ponen los reporteros, el presunto comprador echó a volar su imaginación para asegurar que contrataría el doble del número de personal que se tenía en la acerera monclovense…
Se aventó un discurso tipo López Obrador, es decir, que todo sería fácil para resolver la problemática de AHMSA…
Altos Hornos de México tuvo la manera de detener el cierre, empero las decisiones del gobierno federal nunca fueron para ayudar…
Julio Sherer Ibarra en su libro “Ni venganza ni perdón” señala que Andrés Manuel le pidió intervenir para saber a ciencia cierta el futuro de la empresa acerera y explorar con Julio Villarreal una posible transferencia de la empresa…
Oséase que el destino de la acerera sí se discutió en Palacio Nacional…
El costo lo pagaron los trabajadores que perdieron su fuente de empleo, los proveedores que no cobraron, los pequeños negocios que perdieron clientes y miles de familias que dependían directa o indirectamente…
Las cuentas alegres son sólo eso, ojalá y fuera la verdad, pero el asunto de AHMSA es como el beisbol, no se acaba hasta que se acaba…
Nos leemos mañana.
