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23 de septiembre de 2026
Opinión

Dobleces

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  • septiembre 23, 2026

El histrionismo de Zambrano

Israel Mendoza Pérez

@imendozape

Acostumbrado al histrionismo político, Jesús Zambrano, exdirigente perredista y ahora asesor priista, mueve sus piezas en tiempos electorales para responder a los nuevos intereses políticos. Aunque la ironía en su trayectoria político-partidista, reciente, es una constante.

Hace unos días, Zambrano utilizó a Adriana Díaz Contreras, exsecretaria general del PRD, para tocar la marcha fúnebre al partido que le dio cargos y lo terminó de eximir de su pasado en la clandestinidad. La exmilitante perredista renunció a ese instituto político en el estado de Morelos, donde inició su carrera política en el partido del sol azteca y, junto con un grupo de experredistas, informó que están abiertos al llamado para integrarse al Frente Amplio Opositor.

El histrionismo por delante. El PRD a nivel nacional dejó de ser noticia después de las elecciones de 2024. Se liquidó y pasó a las páginas de la historia como una fuerza política progresista que se quedó atorada en la historia, bajo la sombra de caudillos, en pleitos entre corrientes ideológicas y tribus políticas. Esa fue su naturaleza y su patíbulo.

Zambrano y su pandilla ahora se suben al barco contra el partido que fue su acérrimo rival histórico y político: el PRI. La contradicción y, ahora, la incongruencia es la firma inequívoca del exdirigente perredista.

En la década de los 70 fue un militante activo de la Liga Comunistas 23 de septiembre. El principal enemigo de los grupos subversivos era el PRI y lo que representaba como partido y símbolo del poder en turno durante 70 años. Ahora, se acomodó y dejó el discurso que el PRD apostaba a lo cualitativo y no cuantitativo en la suma de alianzas. Ahora, es parte de la oposición pero afín al PRI. Su proyecto personal no tiene cabida ni fuerza.

Adriana Díaz Contreras siguió el guion de Zambrano y puntualizó que “la soberanía es defender la democracia, defender las libertades, defender la justicia, la autonomía y fortalecer las instituciones”. Sólo fue la narrativa, pero los resabios de Nueva Izquierda buscan escollos rumbo a 2027.

Zambrano se convirtió desde hace dos años en busca chambas. Lo mismo utiliza a diputados morenistas sedientos de poder personal, como Víctor Hugo Lobo, que se acomoda con la fuerza política a la que combatió el PRD a lo largo de tres décadas.

Desde la fundación del PRD el objetivo era democratizar al país a través de la vía electoral y restarle fuerza al PRI. Hoy es asesor en ese partido. La lucha por los más de 200 perredistas muertos en los primeros años de existencia en este partido son una memoria pisoteada y olvidada por Zambrano.

Esa es una historia vieja y sus intereses son la novedad. El PRD que sepultó Zambrano ya es la irrelevancia, pero lo novedoso es que el militante radical, el exintegrante de un grupo clandestino pase a las filas del partido que se convirtió en el principal instigador de la Guerra Sucia. Hoy lo asesora y entrega tributos políticos para alcanzar una curul en 2027 y mantener sus privilegios. Es la vieja clase política y no tiene empacho en traicionar sus ideales.