Convicciones
En el gobierno de Morena todos mienten
Rubén Aguilar Valenzuela
El jueves 26 de abril, más de dos meses después de que se sabía de los hechos, Pemex y el gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo, que antes se dedicaron a mentir, admitieron que la fuga de petróleo en el Golfo de México, se había dado en una de sus instalaciones.
Desde el principio organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la defensa del medio ambiente y distintos medios, dieron pruebas, algunas gráficas, del origen del derrame, pero la estrategia del gobierno, como en otras ocasiones, fue negar los hechos, encontrar culpables, y mentir.
Entre los que negaron los hechos y mintieron están: La presidente Sheinbaum Pardo: “El derrame no fue de Pemex”; el secretario de la Marina, Raymundo Pedro Morales: “Fueron emanaciones naturales de dos chapopoteras”.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcenas: “Fue una descarga en una zona de fondeo”; la gobernadora de Veracruz, Rocío Nhale: “Fue un privado contratado en el sexenio de Peña”. Y hay más.
Este caso, que no es único, muestra con mucha claridad la mentira, como columna vertebral de la estrategia político-comunicacional de la presidenta Sheinbaum Pardo y su gobierno, que también lo fue de su antecesor.
No queda claro por qué decidieron dejar la estrategia de mentir y de culpar a otros fuera del gobierno y ahora asumir el costo de haber mentido, y reconocer los hechos.
La versión que ahora se da es que funcionarios de Pemex conocieron desde el primer momento que la fuga estaba en un oleoducto en el Golfo de México, pero ocultaron los hechos al director de Pemex, Víctor Rodríguez. ¿Por qué?
Por lo pronto se ha cesado a tres de los funcionarios que sabían de los hechos y supuestamente no lo dijeron, y tampoco, en su momento, cerraron la fuga, que dejaron abierta por una semana. ¿Por qué?
Es hasta ahora que las autoridades también reconocen el daño ambiental que causó el derrame de hidrocarburo y su presencia, que ha estado a la vista de todos, sobre todo de los pescadores, en las costas del Golfo de México en Veracruz, Tabasco y Tamaulipas.
El director de Pemex, que se dice engañado, amigo personal de la presidenta, sigue en su cargo, en otro país estuviera ya fuera, pero estamos en México, y en los tiempos de Morena, que es un agravante.
Desde el inicio de su mandato, la presidenta ha sido muy consistente, sobre todo en sus comparecencias mañaneras, de seguir, al pie de la letra, la estrategia político-comunicacional de mentir, para construir una realidad alterna.
¿Qué fue lo que hizo cambiar la estrategia? ¿Presiones del gobierno de Estados Unidos? ¿Fracturas al interior del gobierno y de Morena? ¿Un acto de honestidad?
No pienso que el cambio en este caso vaya a modificar la estrategia del Manual del Buen Populista, que aplica la presidenta y su gobierno que implica, es fundamental, mentir como componente central de la estructura de su narrativa.
@RubenAguilar
