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1 de abril de 2026
Opinión

Dobleces

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  • abril 1, 2026

Emilio choca con PAN

Israel Mendoza Pérez

@imendozape

Conocedor de las fortalezas y debilidades del PAN, el exgobernador de Jalisco, Emilio González Márquez trae, entre manos, un activismo político golpeador. Sin partido, pero con el respaldo de una facción de la ultraderecha en el bajío, el exmandatario le arrebata simpatías al partido que lo expulsó hace más de una década rumbo a 2027.

González Márquez se convirtió en un opositor natural del PAN. En sus presentaciones públicas apuesta por debilitar al partido que lo llevó a la gubernatura a través de un discurso radical en el que exhibe la lucha entre la derecha y la izquierda en el país.

La filiación al Yunque de Emilio González Márquez, y sus posturas tendientes al radicalismo de la derecha, grupo al que pertenecía cuando inició su militancia en el extinto Partido Demócrata Mexicano, del que fue presidente nacional interino en 1988 se mantienen activas en su ideario y, en estos tiempos, de polarización abonan al viejo choque de conservadores contra liberales. 

En tanto, ataca lo que significa el PAN actual y lo muestra como un partido tibio frente a lo que llama: gobiernos que pretenden “apoderarse de las conciencias” a través de la imposición de “una verdad única”.

En el camino a la renovación de las 125 presidencias municipales para 2027, González Márquez rebasa en discurso y en agresividad política al presidente estatal del PAN Jalisco, Juan Pablo Colín, quien se muestra institucional y con una estrategia sin fuerza para ganar las alcaldías clave en el estado.

El choque entre el ala radical encabezada por González Márquez y el PAN estatal es ideológica y política con miras a los comicios del próximo año. Sin embargo, el gobernador le habla a las huestes que dejaron el panismo hace décadas con su salida; luego de que el PAN perdió la gubernatura frente a Movimiento Ciudadano y se alejó del territorio.

Mientras que el dirigente del PAN estatal, Juan Pablo Colín reagrupa la atomización que vive el partido en la entidad, la derecha y los resabios de los grupos cristeros se reagrupan en contra de Acción Nacional.

El bajío es la región más propicia para encender la pradera por ser cuna de los movimientos ultraderechistas, y el exgobernador está dispuesto a prender la mecha con la bandera ultraderecha y eso es una señal de alerta para los panistas que van por un nuevo electorado.

El dirigente del PAN, Juan Pablo Colín tiene que salir a tiempo a calmar el ímpetu político de González Márquez, desmarcar al partido y evitar que el discurso católico-político que vende en sus conferencias rebase al PAN y los comicios del próximo año se conviertan en un evento irrelevante para la agenda panista.

El PAN tiene que enfrentar una de sus creaciones más polémicas y por lo mismo taquillero. El PAN en la entidad está mermado y su despertar tiene un letargo preocupante para quienes conocen la estructura partidista y sienten que van rezagados y frente a un adversario que les arrebata la narrativa.