Rio Babel
Obesidad, la pandemia de nuestro tiempo
Por Luis Guillermo Hernández Aranda
Hace más de dos décadas era común que los padres de familia se sintieran orgullosos de su hijo “gordito”. La obesidad era sinónimo de estar sano. No hace mucho un amigo cercano a los 50 años defendía las virtudes de tomarse un licuado de plátano con varias cucharadas de azúcar y choco milk porque así lo había educado su mamá y él eso les deba de desayunar a sus hijas.
Somos un costal de malos hábitos, los cuales ya se convirtieron en un grave problema de salud pública, con un alto costo a las finanzas del gobierno federal. La diabetes y la hipertensión son males silenciosos, provocados por la obesidad, que ya es una de las principales causas de muerte en el país.
De acuerdo con el Observatorio Global de la Obesidad, el costo económico total del sobrepeso y la obesidad en México equivaldría a 2.57 por ciento del PIB en 2030 y a 4.15 por ciento del PIB en 2050.
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2020-2023 ubica en alrededor de 37 por ciento la proporción de adultos que viven con obesidad, con una prevalencia mayor en mujeres.
Somos conscientes de que la obesidad es el principal factor de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles, como los padecimientos cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer, sin embargo, no podemos cerrar la boca. No le decimos “no” a las gorditas, tacos y tortas, pero tampoco a las botanas. Mucho menos hacemos ejercicio bajo el pretexto de que no tenemos tiempo o dinero. Esto a pesar de que pasamos mucho tiempo frente al celular y salir a caminar es gratuito.
En términos de política pública, eso significa más consultas, más medicamentos, más estudios, más hospitalizaciones y más presión sobre instituciones que ya operan bajo tensión.
Además, la obesidad genera problemas de discriminación que tienen como consecuencia problemas de salud mental como depresión y aumentar el estrés en su vida diaria
Recientemente el director general de Políticas en Salud Pública, Daniel Aceves Villagrán, recordó que desde 1997 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la obesidad como una epidemia global. Además, advirtió que, de no desacelerar la tendencia, para 2050 podría haber cuatro mil millones de personas con sobrepeso u obesidad.
La obesidad es el mal de nuestro tiempo y ya rebasó el tema individual para convertirse en un problema social, pero por desgracia ya se ha normalizado y no tomamos acciones para revertir esta tendencia que es mortal.
