Banner

El medio que cubre todo Coahuila

10 de febrero de 2026
Opinión

Con-ciencia y sin corbata

Con-ciencia y sin corbata
  • febrero 10, 2026

El juego largo no se gana en domingo

Por Emiliano Calvert

El Super Bowl tiene una costumbre curiosa.
No solo paraliza al mundo un domingo por la noche.
También te deja pensando cosas que no estaban en el plan.

Este año me volvió a pasar.

Entre jugadas y comerciales me cayó una reflexión bien incoherente:
cuando yo estaba en mi segundo año de carrera profesional… sabía muy poco.
Creía saber.
Que es peor.

Y no lo digo con culpa, talvez algo de vergüenza.
En ese momento ya trabajaba, ya tomaba decisiones, ya opinaba con seguridad.
Pero hoy, viéndolo en retrospectiva, me doy cuenta que:
no tenía todavía la cabeza para el juego largo.

Por eso me llamó tanto la atención los comentarios de Drake Maye.

Y no, este no es un texto para cuestionar su talento.
Si estás ahí, en ese escenario, el talento es un hecho.
El brazo, la técnica, la lectura, el liderazgo básico… todo eso ya está probado.

Lo que me interesa es otra cosa.
La parte que casi nadie ve.

La madurez emocional.

Porque jugar en ese nivel no es solo ejecutar bien.
Es cargar expectativas ajenas.
Es equivocarte frente a millones.
Es que tu nombre se vuelva conversación nacional antes de que tú mismo termines de entender quién eres.

Eso, esta cañón.

A los veintitantos, la vida todavía te está formando el carácter.
Todavía estás aprendiendo cuándo hablar, cuándo callar, cuándo empujar y cuándo soltar.
Todavía confundes urgencia con importancia.
Intensidad con liderazgo.
Control con seguridad.

Yo lo hice.

Por eso admiro cuando alguien joven logra competir en esos escenarios gigantes sin perder el piso.
No porque no sienta presión.
Sino porque aprendió a convivir con ella.

El Super Bowl, en el fondo, no es solo fútbol americano.
Es un examen de carácter en horario estelar.
Ahí no solo se miden yardas y touchdowns.
Se mide templanza.
Paciencia.
Capacidad de procesar el error sin que te defina.

Y eso aplica igual en los negocios, en el liderazgo, en la vida adulta en general.

El talento te abre la puerta.
El carácter decide si te quedas.

Tal vez por eso este evento genera tantas reflexiones.
Porque mientras unos juegan por un trofeo, otros vamos a recordar versiones pasadas de nosotros mismos…
y entendemos que crecer no siempre es saber más,
sino reaccionar mejor.

Ese partido, curiosamente, tampoco se gana en un domingo.