Convicciones
Reiteración de mandato
Rubén Aguilar Valenzuela
En los países donde existe la figura jurídica de la “revocación de mandato”, se trata de un ejercicio democrático que solicita la ciudadanía o los opositores al gobierno, con el objetivo de que quien está en el poder lo deje por la vía del voto ciudadano, y esto abre la posibilidad de que el votante rectifique su primera decisión.
En México, la figura existe desde el 14 de septiembre de 2021, y la única vez que se ha tenido lugar el ejercicio fue en el gobierno del presidente López Obrador (2018-2024), en un evento organizado por él mismo, no a petición de la ciudadanía como dice la ley.
Este fue un ejercicio de propaganda político-electoral en lógica de “ratificación” de mandato, en el que participó un porcentaje muy menor de los votantes registrados en el Padrón Electoral. A pesar de su fracaso el presidente, en sus campañas de propaganda lo vendió como un gran triunfo.
La ley establece que el proceso de revocación de mandato se solicita “durante los tres meses posteriores a la conclusión del tercer año del periodo constitucional de quien ostente la titularidad del Ejecutivo Federal por votación popular”. Esto implica que debe citarse después de octubre de 2027.
La presidenta Sheinbaum Pardo (2024-2030) quiere que suceda de manera concurrente con la elección de junio de 2027, esto porque, al estar ella en las boletas, garantiza un mayor número de votantes, pero sobre todo porque impulsa el voto a favor de las y los candidatos de Morena, que según algunas encuestas puede ser entre 8% y 10% más la intención del voto a su favor.
No hay duda que en el ejercicio de reiteración de mandato, la presidenta Sheinbaum obtendría una votación claramente mayoritaria a su favor, en una con más votantes que en otra, pero de ser en junio de 2027, Morena, que tiene la mayoría en las Cámaras, para hacer el cambio constitucional, alcanzaría más votos.
En la elección de junio de 2027 están en disputa; los integrantes de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, 30 congreso locales, las alcaldías de 30 estados y 850 integrantes del Poder Judicial, que hoy es parte del Poder Ejecutivo. La estrategia de Morena es clara, y con ella se propone elevar el número de los votos de sus candidatos en todos estos cargos.
El constitucionalista Diego Valadez, señala con claridad la maniobra que se opuesta desde Palacio Nacional: “Adelantar la posibilidad de revocar el mandato presidencial distraería a los partidos y electores de las elecciones para el Congreso, y permitiría a la presidenta involucrarse en el proceso electoral de 2027”.
En el mismo sentido, Luis Carlos Ugalde, que fuera presidente del INE, alerta sobre el riesgo de que con la modificación de la Constitución las campañas se “presidencialicen”, que ese es el objetivo de Palacio Nacional, al meter a la presidenta a las boletas, y a partir de ese hecho, garantizar haga campaña y se involucre en la contienda electoral, impulsando a los candidatos de Morena, para eso, tiene las comparecencias mañaneras, que las va a utilizar como lo hizo su antecesor, y que ella como candidata se benefició.
@RubenAguilar
