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26 de febrero de 2026
Opinión

Paralaje

Paralaje
  • febrero 26, 2026

Desmoronamiento II

Hugo Díaz Aguilera

El desbordamiento del que está siendo objeto el partido Morena, del que platicábamos la semana pasada, no ha sido para menos con la serie de escándalos que han protagonizado no pocos de sus más sobresalientes representantes, tanto a nivel nacional como a nivel local.

Ya hablamos del otrora bien querido exalcalde de San Juan de Sabinas, Mario López Gámez, quien —ya más de dos dicen— se montará en la aventura de llegar al Palacio de Coss bajo el manto de un partido Nuevas Ideas (pero mismas mañas), augurándole más de tres que se volverá a quedar con las ganas de vivir en la capital del sarape.

Es momento de hablar de otra de las cabezas más visibles cuando de Morena se habla en la región Carbonífera. A varios les duele, pero así es: nada más y nada menos que la exalcaldesa de Múzquiz, Tania Flores Guerra. Más allá de la situación que enfrenta con la Auditoría Superior de la Federación, políticamente, en el partido en el poder, la muzquence ha venido a menos.

Poco, muy poco, si no es que nada, queda de aquella mujer que se vio en espectaculares que aparecieron en las regiones Centro y Carbonífera, y en una parte de la Sureste, junto a la presidenta Claudia Sheinbaum, esta última señalándola con un dedo (no se sabe por qué), aunque algunos dijeron que sería la candidata a senadora, pero no fue así.

Tania no ha podido echar abajo los señalamientos de la ASF; ella ni siquiera ha intentado rebatirlos, como suele hacerlo con otros señalamientos a través de descalificativos hacia quien se le atraviese.

Por el momento, nadie ha dicho que Flores Guerra hubiese cometido algún delito; tiene todavía plazo para demostrar qué hizo con los 57 millones de pesos que la Auditoría señala. Según información publicada por un periodista local, la exalcaldesa tiene una situación complicada con la justicia estadounidense; además, los señalamientos de quien fuera su secretaria del ayuntamiento, Mónica Escalera, no cesan.

Pero mientras son peras o son manzanas, una cosa viene quedando clara de un tiempo a la fecha: a Tania ya no la ven con los mismos ojos en Morena. Se le considera que ha dejado de ser útil y que, por el momento, el que se le vea cerca de personajes del morenismo solamente provocaría más detrimento de la marca.

Para quienes suelen ser observadores, el hecho que no apareciera durante la gira que por tres días consecutivos realizó la presidenta Claudia Sheinbaum es un aviso claro del partido oficial: “no te queremos cerca”.

Antes que estas líneas sigan causando molestias a las muy mermadas huestes de la licenciada Tania Flores, me permito decirles que esta columna cita hechos que no son propios de creer o no creer; se trata de hechos que saltan a la vista.

Las siguientes palabras son de Claudia Sheinbaum sobre la remoción de Marx Arriaga en la SEP: “Nadie tiene la pureza del movimiento… lo importante es no perder la cercanía con el pueblo, nunca subirse a un ladrillo y marearse”.