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15 de febrero de 2026
Opinión

Lenin Flores y Tipó II

Lenin Flores y Tipó II
  • enero 5, 2023

HUGO DÍAZ AGUILERA

Después que alias Tipó pidió hablar conmigo, pero fuera de micrófono me comenzó a platicar parte de los “enjuagues” que realizaron una vez que Lenin Flores llegó a la presidencia de Sabinas, le pregunté que porqué me lo quería contar y me contestó que, aunque ya había declarado gran parte ante “la policía”, deseaba que alguien más lo supiera.

Le pregunté la parte central del encuentro no planeado ¿Qué te hace pensar que Lenin Flores te mandó golpear? y me contestó que hacía poco había tenido una plática con él y que le confesó que había vendido su casa donde tenía el lavado; es una casa que se ubica en la calle Cuauhtémoc junto a un negocio de serigrafía, me dijo incluso a quién se la había vendido, y que eso había molestado al exalcalde.

No precisó el motivo del enojo de Flores Lucio, solo atinó a decirme que yo ya sabía que Lenin era gacho y era malandro. Inquirí de nueva cuenta: ¿y yo cómo te puedo ayudar? fue entonces que me soltó la onda:

“Háblale y dile que aquí estoy yo, que traigo esta información y que le voy a tirar en el radio, y así te va a decir que no y le pedimos una lana y la repartimos”.

No me extrañó para nada la propuesta del sujeto en cuestión porque en Sabinas se sabe que formó parte esencial de un círculo que tenía Lenin Flores para llevar a cabo tretas para sangrar las arcas municipales.

Por ello en 2016 el Congreso del Estado fue advertido de “irregularidades en las finanzas de Sabinas, fue así que toda la administración de Lenin fue objeto de denuncias penales por parte de la Auditoría Superior del Estado por más de 20 millones de pesos.

Hasta dónde se sabe, una de esas denuncias logró ser judicializada y a la fecha y se encuentra en el proceso de deslinde de responsabilidades.

El esquema utilizado por Flores Lucio de acuerdo con el resultado de las investigaciones fue el de las “empresas fantasma” de las cuales según documentos una de ellas, Knippa, pertenecía a José Guadalupe Galindo Lira, quien para convencerme que lo ayudara me soltó otros nombres de testaferros que formaron parte del entramado con el cual lograron sustraer varios millones de pesos que fueron invertidos en algunos inmuebles de la localidad, camionetas suburban, viajes turísticos a centros paradisíacos nacionales, francachelas a las que acudían personajes selectos de Sabinas y la región, etc.

Otros más -soltó mi interlocutor- invirtieron lo saqueado de la presidencia de Sabinas en negocios que hoy siguen prosperando y otros que ya quebraron.

A Tipó le contesté que no podía hacer lo que me pedía, que porque no buscaba a alguien más para ello y me dijo que porque nadie le iba a echar la mano y él estaba seguro que yo sí lo haría.

Al ver mi negativa optó por retirarse, no sin antes lanzarme un recordatorio del 10 de mayo seguido del perro que lo acompañaba.