Convicciones
Cambio en la visión de las pantallas
Rubén Aguilar Valenzuela
En los últimos cinco años, de 2020 a 2025, se ha profundizado la migración de las pantallas que son más vistas por las audiencias y los usuarios, de acuerdo a un artículo de Víctor Osorio (Reforma, 28.06.26).
La investigación está hecha a partir de los datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnología de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, que realiza el Inegi.
En la encuesta se contempla a la población mexicana de seis y más años, y esta arroja que en 2020 veían la televisión abierta el 61.1% y ahora lo hace el 49.1%, una pérdida de doce puntos porcentuales.
En 2020 usaban internet, el 71.5% y en 2025, el 86.1%. Un crecimiento porcentual de 15 puntos. Y en el caso del celular, el 2020, lo utilizaba el 75.1% y en 2025, el 84.6%. Un crecimiento de 9.5 puntos porcentuales.
El crecimiento del acceso a internet y celular se asocia a que cada vez son más los hogares que disponen de esas tecnologías. En 2020, el 69.9% tenía acceso a internet y ahora es el 78.3%. Hoy, el 84.6 % tiene acceso a un celular y en 2020, era el 75.5%.
La radio que no es una pantalla, pero sí un medio de comunicación, en 2020, el 35.0% escuchaba la radio y en 2025, ya solo el 29.8%. Una caída de cinco puntos porcentuales. En los hogares ha disminuido el número de radios, en 2020, lo tenía el 51.4% y en 2025, el 34.7%.
El 79.5% de los encuestados dan como razón el no ver la televisión, “porque no le interesa o no la necesita”, y el 66.6 % de los que no escuchan la radio dan la misma razón.
La caída de las audiencias en la televisión abierta se ha dado a partir de la irrupción del internet y la aparición de la televisión de paga, y los smart TV, que a través de distintas plataformas ofrecen servicios de entretenimiento, de acuerdo a Luz María Caray, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Y dice que años atrás, la televisión abierta ofrecía una “suerte de información que todo el mundo o una parte muy importante de las audiencias compartíamos y a partir de eso se generaban las conversaciones públicas. Había un foco que nos centraba para discutir asuntos de la vida nacional, de la política, pero también del entretenimiento”.
La investigadora afirma que eso ya no existe, y que la llegada del internet y del streaming (transmitir y consumir información en tiempo real a través de internet) ha fragmentado las audiencias, y ahora los consumidores pueden elegir que plataforma utilizar y que canales ver.
Todos los que emiten opiniones y quieren influir en las audiencias, sean periodistas, políticos, analistas, religiosos, tienen que considerar con cuidado el giró que han dado las audiencias, que ya no consumen los medios tradicionales, para ir a las plataformas a las que sí acceden las audiencias.
@RubenAguilar
