Convicciones
Macbeth de Shakespeare
Rubén Aguilar Valenzuela
De William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, 1564 – 1616) es La tragedia de Macbeth(Austral, España, 2012) (The Tragedy of Macbeth), que se piensa se representó por primera vez en 1606. Entre los especialistas no existe acuerdo en señalar la fecha exacta en la que pudo haber sido compuesta.
La obra se basa en la vida de un personaje histórico, Macbeth, quien fue rey de los escoceses entre 1040 y 1057. La fuente principal de Shakespeare para escribir esta tragedia fueron las Crónicas de Holinshed, obra de la que extrajo también los argumentos de sus obras históricas.
Raphael Holinshed se basó a su vez en Historia Gentis Scotorum (Historia de los escoceses), obra escrita en latín por el autor escocés Hector Boece e impresa por primera vez en París en 1527. Para agradar a su mecenas, el rey Jacobo V de Escocia, Boece había oscurecido deliberadamente la figura de Macbeth, con el fin de exaltar a un hipotético antepasado del rey, Banquo.
En la obra, un general escocés llamado Macbeth recibe una profecía de un trío de brujas, que le dicen: un día se convertirá en rey de Escocia. La ambición lo consume y su esposa lo incita a hacer realidad lo que ha oído. Macbeth, entonces, asesina al rey y se apropia del trono escocés.
Después, atormentado por la culpa y la paranoia, comete más asesinatos violentos para protegerse de la enemistad y las sospechas, convirtiéndose pronto en un gobernante tiránico y criminal. El baño de sangre conduce rápidamente a la locura y, finalmente, a la muerte de la pareja, ávida de poder. La obra se estructura en cinco actos.
Acto I
Al regresar victorioso de una batalla, Macbeth, en compañía de su amigo Banquo, se encuentra con tres brujas que le predicen el futuro: Macbeth va a obtener el título de duque de Cawdor y después será rey. A Banquo le dicen que sus descendientes serán reyes. Cuando Macbeth pide a las brujas que le aclaren el sentido de las profecías, ellas desaparecen.
Se presenta un enviado del rey, quien notifica a Macbeth la concesión real del título de duque de Cawdor. El anterior duque ha sido acusado de traición. Macbeth y Banquo se sorprenden al ver que la predicción se ha cumplido.
Lady Macbeth anima a su marido, que no espere y se apresure a cumplir con la profecía. Pero para ello hace falta asesinar en secreto al rey Duncan. En ese momento, se anuncia la visita del rey, a casa de Macbeth, que llega para rendir homenaje a su heroísmo. Este cree ver en la visita del rey una señal del destino.
Tras intensas dudas, decide finalmente pasar a la acción y asesina al rey Duncan, mientras este duerme. Lady Macbeth convence a su marido, poseído por los remordimientos, de que no ceda al pánico y la desesperación y que termine lo que ha iniciado. Al alba, Banquo y Macduff descubren el cuerpo del rey. Todos maldicen unánimemente a los asesinos desconocidos.
Acto II
A la mañana siguiente, se descubre el crimen y Macbeth culpa a los sirvientes de Duncan, a los que previamente ha asesinado, supuestamente en un arrebato de furia para vengar la muerte del rey. Los hijos de Duncan, Malcolm y Donalbain, que se encuentran también en el castillo, no creen la versión de Macbeth, y huyen del lugar Malcolm a Inglaterra y Donalbain, a Irlanda.
Macbeth consigue ser proclamado rey de Escocia, y así se cumple la segunda profecía de las brujas. Ahora se atormenta por la predicción hecha a su amigo: los descendientes de Banquo serán los sucesores de Macbeth en el trono. Se convence a sí mismo y también a Lady Macbeth de la necesidad de asesinarlo.
Acto III
Macbeth encarga a unos asesinos que maten a Banquo y a su hijo Flenace, cuando lleguen al castillo para participar en el banquete al que les ha invitado. Los asesinos matan a Banquo, pero Fleance huye. En el banquete, poco después de que Macbeth sepa por los asesinos lo ocurrido, se aparece el espectro de Banquo y se sienta en el sitio de Macbeth. Sólo él puede ver al fantasma, con el que dialoga, y en sus palabras se hace evidente su crimen.
Macbeth interroga de nuevo a las brujas sobre el futuro. Estas le predicen que alcanzará el poder absoluto y será invencible y nada amenazará su vida mientras el bosque de Birnam no avance hacia él. Los únicos de los que debe desconfiar son de Macduff y los descendientes de Banquo, quienes se harán con el trono, como dice la profecía. Macbeth declara la guerra implacable y brutal a todos los que ahora consideran sus enemigos.
Acto IV
Macbeth regresa al lugar de su encuentro con las brujas, y les pregunta por su futuro. Ellas conjuran a tres espíritus. El primero le advierte que tenga cuidado con Macduff; el segundo dice que “ningún hombre nacido de mujer” lo podrá vencer, y el tercero hace la profecía de que seguirá invicto si el gran bosque de Birnam no se mueve.
Macbeth, quiere saber si los descendientes de Banquo llegarán a reinar. Se aparecen los fantasmas de ocho reyes y el de Banquo, con un espejo en la mano, indicando así que ocho descendientes de Banquo serían reyes de Escocia. A Macbeth le notifican que Macduff ha desertado. En represalia, decide atacar su castillo y acabar con toda su familia. La acción se traslada a Inglaterra, donde Macduff, que ignora la suerte que ha corrido su familia, se entrevista con Malcolm, hijo de Duncan, al que intenta convencer para que reclame el trono. Recibe la noticia de la muerte de su familia.
Acto V
Lady Macbeth empieza a sufrir remordimientos: sonámbula, intenta lavar manchas de sangre imaginarias de sus manos. Malcolm y Macduff, con la ayuda de Inglaterra, invaden Escocia. Macduff, Malcolm y el inglés Siward, atacan el castillo de Dunsinane, con un ejército camuflado con ramas del bosque de Birnam, con lo que se cumple la profecía: el bosque de Birnam se mueve y ataca Dunsinane.
Macbeth recibe la noticia de que el bosque se mueve y de la muerte de su esposa por suicidio. Decide combatir hasta el final. Tras matar al hijo de Siward, se enfrenta con Macduff, que le revela que su madre había muerto una hora antes de que él naciera, y que los médicos realizan una cesárea para mantenerlo vivo, y así se cumple la profecía de que «no podría ser matado por ningún hombre nacido de mujer» y comprende las profecías de las brujas. Macduff mata a Macbeth y lo decapita. En la escena final, Malcolm es coronado rey de Escocia.
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Shakespeare en esta obra profundiza sobre la ambición y los peligros que esta entraña. Dramatiza sobre los efectos, físicos y psicológicos, de la ambición en aquellos que buscan el poder por sí mismo. La ambición envuelve la vida de Macbeth y de Lady Macbeth, y es la causa de su ruina.
En el estudio introductorio, Ángel-Luis Pujante, quien hace la traducción del inglés al español, muestra como a través de un lenguaje metafórico y sensorial, la obra indaga en lo prohibido, explora la transgresión y ofrece la oportunidad única de compartir la vida interior de un asesino, con su horror y su misterio.
Y desvela el significado de ese juego de símbolos, el primitivismo y el concepto mágico del mundo que representan, y aclara cómo la altura poética e intelectual de esta obra de Shakespeare hace patente la situación política concreta de sangre y violencia, ambición y deslealtad en que la acción se desenvuelve.
Macbeth
William Shakespeare
Austral Ediciones
España, 2012
- 160
@RubenAguilar
