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17 de marzo de 2026
Opinión

Con-ciencia y sin corbata

Con-ciencia y sin corbata
  • marzo 17, 2026

La IA no te corrió
Emiliano Calvert

 

Hay una mañana vieja en la estrategia.

Cuando algo sale mal, necesitas un culpable que nadie pueda cuestionar.

Si suena futurista, mejor.

Si genera miedo, aún mejor.

La inteligencia artificial lleva meses cumpliendo ese papel.

El 26 de febrero, Jack Dorsey (cofundador de Twitter y CEO de Block) publicó en X una nota que dejó a más de cuatro mil empleados sin trabajo. La explicación: la reorganización de la empresa frente al avance de la inteligencia artificial.

Block (la empresa detrás de Square y Cash App) no habló de crisis. No habló de problemas financieros. Habló de transformación tecnológica.

Mientras cuatro mil personas recibían la noticia, las acciones de la empresa subieron hasta 27% en el post-market.

El mercado literalmente aplaudió los despidos.

Dorsey no fue tibio con el mensaje. Según él, esto es nomas el comienzo. Muchas empresas dice seguirán el mismo camino.

Pero lo que casi nadie dice en voz alta es que este fenómeno ya tiene nombre:

AI washing.

El término describe algo: usar la inteligencia artificial como argumento público para justificar decisiones que en realidad tienen otros motivos.

Sobrecontratación durante la pandemia.

Presión sobre márgenes.

Reestructuras internas.

Cambios estratégicos.

En otras palabras:

Te contratamos de más durante el boom pandémico.

Ahora te despedimos… y la IA es el malo perfecto de la película.

Un estudio publicado por Harvard Business Review en enero de 2026 encontró algo interesante : muchas empresas están despidiendo por el potencial de la IA, no por su desempeño.

Y la consultora Gartner pone un número sobre la mesa:

Sólo 1 de cada 50 inversiones en IA genera valor verdaderamente transformacional.

Una de cada cinco produce algún retorno medible.

Lo demás es fe… y presentaciones en PowerPoint con buen diseño.

Block tampoco no es la única en esta tendencia.

Amazon anunció 30 mil despidos en dos oleadas últimamente , también relacionados a eficiencias por IA.

Pinterest recortó 15% de su plantilla como parte de un “giro estratégico hacia la inteligencia artificial”.

Salesforce redujo su soporte de 9 mil a 5 mil personas.

Duolingo terminó contratos con 10% de sus colaboradores porque (según la empresa) la IA ya puede hacer tareas de traducción.

El patrón se repite con precisión.

Los primeros trabajos que desaparecen podrían ser los que antes servían para aprender: tareas repetitivas, roles junior, posiciones de entrada.

Y ahí aparece lo chistoso .

La Generación Z, que según varios estudios es la más cómoda trabajando con herramientas de IA, también es la que hoy encuentra menos puertas abiertas para entrar al mercado laboral.

Preparamos a toda una generación para el mundo digital.

Y luego les cerramos la puerta con un algoritmo.

La inteligencia artificial es real.

Su potencial también.

Pero una cosa es transformar una empresa… y otra muy distinta es usar la transformación como excusa.

Dorsey subió al escenario a anunciar la reinvención de Block.

El mercado aplaudió.

Cuatro mil familias, tuvieron que actualizar su currículum ese mismo día.

Así que la próxima vez que escuches que una empresa está despidiendo gente “por la IA”, quizá vale la pena hacer una pregunta:

¿La inteligencia artificial está reemplazando personas…

o sólo está reemplazando explicaciones que no quieren darse?