En el contexto de una celebración generalizada como es el Halloween o Noche de Brujas, el sacerdote Aurelio González, responsable pastoral del Centro Saulo en Torreón, manifestó que si bien, normalmente esta práctica sigue fines de diversión, es necesario evitar que esto conduzca a la persona a un tema de fanatismo.
En ese contexto, subrayó que los cristianos deben tener la mirada puesta en la persona de Jesucristo, que es quien precisamente da sentido a la dimensión de la fe.
"Y es quien debe configurar nuestra identidad frente a esas expresiones que exportamos de otras culturas y a veces de otras tradiciones religiosas que pueden quedarse en una cuestión lúdica, para muchas personas no pasa de eso, de ser un juego".
"Debemos de cuidar, sobre todo que nuestra mente y nuestro corazón estén limpios de fanatismo y de pretender poner en eso confianza o seguridad, cuando nosotros tenemos en quién confiar: en la persona de nuestro señor Jesucristo", expresó.
El fanatismo en esos términos, detalló, se interpreta como la forma en que la persona adopta esas figuras en busca de respuestas mágicas a sus necesidades y ejemplo de ello es el culto a la Santa Muerte.
Por otro lado, el padre Aurelio González exhortó a cuidar el aspecto emocional, sobre todo de los niños y evitar que se apeopien de elementos que no favorecen su sana formación espiritual.
"Porque más allá del poder que pudieran tener esas cosas, pues sí es el impacto emocional que pueden tener en la mente de las personas, sobre todo en la mente de quienes están en proceso de desarrollo y de proceso emocional", concluyó.