La historia de Coahuila se encuentra plasmada en los vestigios de misiones, presidios e iglesias que aún permanecen en distintos municipios y que permiten conocer cómo se fueron estableciendo las primeras poblaciones en el norte del estado, señaló el cronista de Acuña, José Juan Medina Zapata, quien indicó que estos temas fueron abordados en la 87 Reunión de Cronistas e Historiadores de Coahuila, que tuvo como sede el municipio de Guerrero este fin de semana.
Destacó la relevancia de preservar y difundir este patrimonio, al señalar que en Guerrero todavía se conservan importantes vestigios del antiguo complejo de Río Grande, entre ellos el presidio y las ruinas de las misiones de San Bernardo y San Juan Bautista, además de la iglesia de San Juan Bautista y su atrio. Explicó que este patrimonio forma parte de los antecedentes históricos que dieron origen a diversas poblaciones del norte de Coahuila y del sur de Texas.
Recordó que durante el periodo colonial se establecieron misiones y presidios que posteriormente dieron paso al crecimiento y consolidación de las comunidades que actualmente conforman la región y resaltó que la riqueza histórica también se extiende a otros municipios de Coahuila, como Morelos, donde se conserva un convento; Villa Unión, con las misiones de San Francisco de Vizarrón y del Niño de Peyotes; Monclova, con la iglesia de Santiago Apóstol, y Parras, donde permanece el complejo misional relacionado con los jesuitas.
En el norte del estado, explicó, predominó la presencia de los franciscanos y señaló que parte de ese legado continúa presente en las tradiciones de los municipios, particularmente en las celebraciones dedicadas a sus santos patronos, como ocurre en Villa Unión con el Niño de Peyotes y en Guerrero con San Juan Bautista, lo que permite mantener un vínculo entre las comunidades actuales y sus antecedentes históricos.
La 87 Reunión de Cronistas e Historiadores del Estado de Coahuila, estuvo centrada en el complejo misional de Río Grande y el complejo presidial establecido en este municipio durante el siglo XVIII. Añadió que el encuentro representó una oportunidad para acercar la historia a las nuevas generaciones, al mostrar que los vestigios que todavía permanecen en diferentes puntos de Coahuila no son únicamente construcciones antiguas, sino testimonios que permiten comprender cómo se desarrollaron los primeros asentamientos y cómo con el paso del tiempo, aquellas poblaciones dieron origen a los municipios que hoy forman parte del estado.