La doble vara Julián Parra Ibarra
La detención del exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui, acusado por la Fiscalía General de la República (FGR) por ‘traición a la patria’ como consecuencia de un operativo para desmantelar un narco laboratorio, en el que habrían participado agentes de la CIA, y tras el que en un presunto accidente automovilístico habrían fallecido dos agentes norteamericanos, no deja ver sino la doble vara que se aplica en México. En primera instancia, la entrega de Jáuregui deja un terrible tufo a traición de parte de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien habría ‘puesto’ a su ex colaborador, a fin de quedar ella exonerada en este caso que le provocó una confrontación con la presidenta Claudia Sheinbaum. Su detención se dio seis meses después de ocurridos los hechos, pero de manera expedita fue internado en el penal de alta seguridad del Altiplano, tras su aprehensión. Algo muy similar ocurrió con el ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, acusado de participar en una red de huachicoleo, detenido e ingresado al Altiplano, del que posteriormente salió para cumplir con prisión domiciliaria. Sin embargo, la justicia no ha sido tan expedita en los casos de Marina del Pilar Ávila ni de Rubén Rocha Moya, sobre quienes pesan acusaciones de colaborar con autoridades extranjeras en el caso de la primera, y de sus ligas con los grupos del narco el segundo. Ni siquiera se ha actuado a más de dos años de distancia, contra la ex fiscal de Sinaloa, Sara Bruna Quiñones Estrada, quien renunció al cargo un día después que la FGR pusiera al descubierto el montaje que armó en el homicidio de Melesio Cuen, en el que trataron de engañar haciendo aparecer que había sido asesinado en un intento de asalto en una gasolinera, pero se comprobó que había perdido la vida en el mismo sitio y el mismo día en que se entregó al Mayo Zambada. Lo que dejan ver todos estos casos, es que la FGR tiene una doble vara, para que se haga la voluntad de Dios, pero en los bueyes de mi compadre, es decir, para mis amigos justicia y gracia, y para mis enemigos justicia a secas. Y todavía habrá que ver si en verdad apegados a la ley y a la justicia, proceden los casos de Ruffo y de Jáuregui. Veremos.
X= @JulianParraIba