La Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) de Coahuila ha logrado la reintegración familiar de más de 900 menores de edad que se encontraban bajo medidas de protección, privilegiando su derecho a crecer en un entorno familiar y evitando internamientos prolongados que puedan afectar su desarrollo emocional.

La titular de la dependencia, María Teresa Araiza Llaguno, informó que durante su gestión se ha brindado atención a más de mil niñas, niños y adolescentes, mientras que los centros de asistencia mantienen una población promedio de aproximadamente 270 menores.

“Hemos atendido a más de mil niños, que estuvieron por ahí; más de 900 y cacho han sido reintegrados a sus hogares, su familia de origen o familias alternas”, expresó.

Explicó que uno de los principales objetivos de la Procuraduría es reducir el tiempo que los menores permanecen institucionalizados, mediante la búsqueda de familiares que puedan asumir su cuidado o de alternativas que garanticen su bienestar.

“Para mí la verdadera meta es que literalmente tengamos esta rotación. Era muy importante no dejar a niños por años y años”, señaló.

Araiza Llaguno destacó que el ingreso a un centro de asistencia debe considerarse una medida de protección cuando existe riesgo para la salud, integridad o vida de los menores, ya que separarlos de su entorno familiar puede provocar afectaciones emocionales.

“Para los niños eso llega a ser un choque emocional, pero por supuesto cuando hay peligro, pues lo hemos hecho”, puntualizó.

Entre las principales causas de intervención mencionó situaciones de abandono, violencia familiar, adicciones de los cuidadores y omisiones que ponen en riesgo el desarrollo de niñas y niños.

Asimismo, advirtió que se han detectado casos de menores afectados por la exposición a sustancias inhaladas o consumidas por adultos responsables de su cuidado, situaciones que pueden constituir omisiones graves y derivar en investigaciones penales.

Explicó que existe coordinación con la Fiscalía General del Estado para canalizar los casos donde se identifican posibles delitos contra menores, buscando evitar que las agresiones y el maltrato queden impunes.

“Esperemos que se den cuenta que pasa, no como un acto de venganza, sino de protección y de empezar también a prevenir desde ese lugar”, manifestó.

Menor permanece con su familia mientras su madre se recupera

En otro tema, la procuradora confirmó que el menor relacionado con el caso de una mujer que continúa en recuperación médica permanece bajo el cuidado de sus familiares, quienes se han hecho responsables de su bienestar desde el inicio.

Destacó que la mujer presenta una evolución favorable en su estado de salud y mantiene contacto con su hijo, mientras recibe acompañamiento institucional en su calidad de víctima.

“El niño no ha estado más que en su familia desde el principio y rodeado de amor y del afecto familiar”, afirmó.

Precisó que cualquier decisión sobre la convivencia y el cuidado del menor deberá considerar la recuperación de la madre y las condiciones familiares, reiterando que el objetivo de la institución es garantizar la seguridad y estabilidad emocional de niñas, niños y adolescentes.