El aumento de los suicidios y los intentos de quitarse la vida en Piedras Negras llevó al obispo Alfonso Miranda Guardiola a hacer un llamado a toda la sociedad para unir esfuerzos en materia de prevención y acompañamiento. Durante la última semana se reportaron cuatro nuevos intentos y un caso consumado, con lo que la cifra anual llegó a 32 suicidios y más de 80 intentos, una situación que calificó como un dolor que se está volviendo crónico para la comunidad.

El representante de la Diócesis de Piedras Negras reconoció que la problemática está rebasando a la sociedad y que se necesita una respuesta más amplia, en la que no solamente participen las autoridades. Explicó que desde la Iglesia buscan fortalecer el trabajo de sus grupos apostólicos para tener una mayor presencia en escuelas, institutos y espacios de catequesis, con acciones más directas de prevención.

Sin embargo, consideró que los esfuerzos deben extenderse a todos los sectores, desde las familias y las instituciones educativas hasta las universidades, organizaciones civiles e iglesias. Señaló que escuchar, acompañar y prestar atención a las personas que atraviesan momentos difíciles son acciones fundamentales, especialmente entre niños, adolescentes y jóvenes.

Miranda Guardiola también expresó su solidaridad con las familias que han perdido a un ser querido por suicidio, al reconocer el dolor que representa una situación que, en ocasiones, ocurre sin que sus allegados hayan identificado señales previas. Por ello, insistió en la importancia de mantener una mayor cercanía entre las personas y no dejar de lado a quienes puedan necesitar apoyo.

El obispo advirtió que la llegada del invierno representa otro factor que debe tomarse en cuenta, pues durante esta temporada pueden acentuarse la soledad, el abandono y las condiciones de precariedad, lo que puede incrementar los sentimientos de tristeza y desolación. Ante ello, pidió prestar atención a los cambios de comportamiento y a cualquier señal que pueda alertar sobre una situación de riesgo.

Por último, reiteró que el problema requiere un frente común y que cada sector debe aportar desde sus posibilidades para fortalecer la prevención. Su llamado fue a no esperar a que ocurra una tragedia para acercarse a quienes necesitan compañía, escucha y apoyo, pues consideró que atender esta situación es una responsabilidad compartida