¿Por qué reaparece el Fascismo? Rubén Aguilar Valenzuela

Los especialistas que trabajan el tema del Fascismo o el Neofascismo encuentran cinco razones que contribuyen a explicar por qué reaparece el Fascismo o el Neofascismo en el mundo, que en algunos casos, no en todos, se identifica con la extrema derecha. Las razones o factores que lo disparan:

1) La inseguridad económica. El desempleo, la precariedad y la percepción de pérdida de oportunidades tiende a generar desconfianza hacia los partidos tradicionales. 2) El temor a la inmigración y a los cambios culturales. Algunos movimientos convierten estas preocupaciones en discursos de exclusión nacional. 3) La crisis de confianza en las instituciones. La corrupción, la ineficacia gubernamental y la polarización pueden aumentar el atractivo de dirigentes que prometen gobernar sin obstáculos. 4) La polarización y la desinformación. La difusión de mensajes que presentan al adversario como enemigo que atenta contra la verdadera democracia. 5) La búsqueda de orden y seguridad. Ante problemas graves, una parte de la población puede aceptar restricciones a las libertades a cambio de resultados inmediatos.

Que estas razones o factores se hagan presentes en tal o cual país no necesariamente implica que se vaya al fascismo, y eso va a depender de las condiciones históricas, la capacidad de las instituciones para proteger los derechos, para resolver los conflictos sociales, y de las decisiones de los dirigentes.

Hay quien propone que para conocer si se camina en ruta o no hacia el fascismo o neofascismo se pueden hacer las siguientes preguntas:

1) ¿El dirigente acepta los resultados electorales incluso cuando pierde? 2) ¿Respeta la independencia del Poder Judicial y del Poder Legislativo? 3) ¿Reconoce a la oposición como legítima? 4) ¿Protege la libertad de prensa y el derecho a protestar? 5) ¿Presenta a determinados grupos de población como enemigos que deben ser excluidos? 6) ¿Tolera, justifica o promueve la violencia política? 7) ¿Busca concentrar el poder y eliminar los controles institucionales?

En la política mundial contemporánea, el término Fascismo o Neofascismo ha vuelto a ocupar un lugar importante en el debate público. Ahora, las y los politólogos lo utilizan para analizar movimientos nacionalistas radicales, gobiernos autoritarios y dirigentes que cuestionan las instituciones democráticas.

Sin embargo, no todo gobierno autoritario, nacionalista o conservador es necesariamente fascista. Una caracterización más precisa se podría obtener del tipo de respuestas a las siete preguntas aquí planteadas. Todo depende si la respuesta es sí o no. Si la respuesta a las cuatro primeras preguntas es no, y a las tres últimas es sí, estamos frente a un claro gobierno Fascista o Neofascista.

El Fascismo histórico constituye una referencia fundamental para comprender los riesgos que enfrentan las democracias actuales si son tomadas o conquistadas por gobiernos Fascistas. En los Fascismos históricos (Alemania, Italia) sus rasgos centrales son el nacionalismo excluyente, el culto a la personalidad del líder, el desprecio por el pluralismo, la persecución de adversarios y la subordinación de las instituciones al líder.

@RubenAguilar