Mientras el Ayuntamiento de Jacobo Rodríguez y el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) mantienen sin resolver los constantes brotes de aguas negras en la Ruta Fiscal, familias y comerciantes enfrentan condiciones insalubres que, según denuncian, ya están afectando su salud y sus actividades cotidianas.
Este viernes, un nuevo desbordamiento de drenaje sobre la calle Nezahualcóyotl volvió a exhibir la magnitud del problema, con aguas residuales saliendo directamente de una alcantarilla y extendiéndose sobre la vialidad, cuyo tramo permanece cerrado a la circulación.
Emily Ramírez, madre de familia que habita en las inmediaciones del sector afectado, denunció que la exposición constante a los olores del drenaje ha coincidido con episodios de vómito, diarrea y fuertes dolores abdominales, síntomas que asegura también han presentado sus hijos.
La situación, explicó, los obliga a permanecer encerrados en su vivienda para evitar los olores que desprenden las aguas negras. “Yo no creo que hasta Jacobo vaya a querer vivir así, a un lado del agua del drenaje”, expresó al exigir una intervención efectiva de las autoridades municipales.
El problema también golpea a los establecimientos comerciales ubicados frente al punto del desbordamiento, donde la presencia de aguas residuales representa una preocupación adicional para quienes trabajan y consumen alimentos en el sector. La entrevistada advirtió que los vehículos que atraviesan las zonas inundadas provocan salpicaduras cerca de los negocios de comida, una situación que consideró inaceptable por sus posibles implicaciones sanitarias. “Es una cochinada. Que ponga de su parte y arregle este cochinero porque no es saludable para nada”, reclamó.
La crisis sanitaria se arrastra desde hace meses y ha provocado cierres recurrentes de la Ruta Fiscal, incluido uno registrado apenas semanas atrás por otro brote de drenaje. Los puntos más afectados se concentran en los cruces con Paseo de la Ronda, calle Segunda y San Martín, en las inmediaciones de la colonia Harold Pape, además del tramo de Nezahualcóyotl.
A este escenario se suman los trabajos que SIMAS mantiene desde hace aproximadamente dos meses sobre la calle Bravo, en la colonia Industrial, cuya ejecución también ha complicado la movilidad en este corredor. Aunque anteriormente el Municipio había descrito algunas acumulaciones de agua como simples encharcamientos, las condiciones observadas este viernes muestran un desbordamiento directo del sistema de alcantarillado.
La persistencia de las fallas vuelve a colocar bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta del alcalde Jacobo Rodríguez, del gerente interino de SIMAS, Alexis González, y del personal técnico y operativo de la paramunicipal, incluido el grupo de expertos que participa en la atención de los problemas del organismo. Pese a las intervenciones anunciadas y los trabajos desarrollados en distintos sectores, las descargas continúan afectando vialidades, viviendas y comercios, sin que se haya informado una solución definitiva para la Ruta Fiscal. Para las familias que conviven diariamente con las aguas negras, la exigencia es concreta: dejar atrás las reparaciones insuficientes y atender un problema que, aseguran, ya ha rebasado las molestias viales para convertirse en una preocupación de salud pública.