Navor Encinas, director de fomento Agropecuario, explicó que las lluvias han permitido reducir considerablemente los gastos relacionados con el riego de parcelas, principalmente en los cultivos de avena, cuya siembra ya comenzó y presenta condiciones favorables para su desarrollo gracias a la humedad acumulada en los terrenos. Detalló que actualmente una persona dedicada al riego agrícola puede cobrar desde 500 pesos por cada turno de trabajo, mientras que una hectárea puede requerir hasta dos turnos, lo que representa un gasto aproximado de mil pesos. En el caso de productores con superficies de 10 hectáreas, el ahorro podría alcanzar los 10 mil pesos al evitar estas labores. Además del beneficio económico, destacó que las precipitaciones favorecen el crecimiento de la vegetación en los agostaderos, lo que permitirá contar con una mayor disponibilidad de alimento natural para el ganado durante los próximos meses, particularmente en enero, considerado uno de los periodos más críticos para el sector ganadero debido a las bajas temperaturas y la escasez de forraje. El productor señaló que las condiciones actuales generan expectativas positivas para el ciclo otoño-invierno, ya que los cultivos establecidos comienzan a desarrollarse y se espera que durante enero los animales puedan aprovechar las áreas de pastoreo, reduciendo también la necesidad de adquirir alimento adicional. Finalmente, destacó que estas lluvias permiten disminuir la dependencia del riego con agua proveniente de la presa del Centenario, generando un ahorro adicional de recursos. Asimismo, informó que todavía se cuenta con una cantidad limitada de semilla de avena disponible para aquellos productores que deseen aprovechar las condiciones de humedad y establecer sus cultivos.