Ciudad de México, 6 de octubre de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum autorizó realizar pruebas piloto para estudiar la extracción de gas natural mediante fracking, en un proceso de evaluación que coloca a la cuenca Sabinas–Burro–Picachos, ubicada en Coahuila y Nuevo León, entre las zonas de interés del Gobierno federal. Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales advirtió que todavía no existen condiciones para desarrollar esta actividad.
La titular de la dependencia, Alicia Bárcena Ibarra, informó sobre la decisión durante su comparecencia ante comisiones de la Cámara de Diputados, como parte de la glosa del Segundo Informe de Gobierno. Explicó que la instrucción presidencial permite avanzar con pruebas y análisis técnicos, mientras se establecen las condiciones necesarias para una eventual extracción de gas no convencional.
Bárcena señaló que el grupo de expertos que revisa la viabilidad de esta técnica considera que una posible aplicación se limitaría a Sabinas–Burro–Picachos. La referencia a esta cuenca sitúa a Coahuila en el centro de la evaluación sobre el aprovechamiento de estos yacimientos.
Uno de los pendientes es actualizar el marco normativo de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA). También deberán establecerse disposiciones específicas para la construcción de pozos no convencionales y el tratamiento del agua salada utilizada en el proceso.
La protección del agua figura entre las principales condiciones planteadas por Semarnat. La evaluación contempla evitar el uso de líquido destinado al consumo humano o agrícola y prescindir de fuentes superficiales, con preferencia por agua salina o esquemas que permitan reciclar al menos 75 por ciento del volumen empleado.
A esas restricciones se suman la protección de los acuíferos y ecosistemas, el monitoreo permanente de la actividad sísmica y la exclusión de sustancias químicas altamente tóxicas. Estas medidas forman parte de los requisitos para valorar si la técnica puede aplicarse bajo condiciones ambientales aceptables.
El proceso tiene como antecedente las recomendaciones que un comité científico presentó el pasado 6 de agosto. Entonces, el Gobierno federal anunció estudios exploratorios en Sabinas–Burro–Picachos y en la cuenca de Burgos, en Tamaulipas, para verificar la disponibilidad de agua salada profunda y el potencial de gas no convencional.
Sheinbaum ha señalado que el objetivo es fortalecer la producción nacional de gas y disminuir la dependencia de las importaciones estadounidenses. El comité también recomendó consultas previas e informadas a las comunidades y vigilancia científica independiente de los posibles impactos ambientales.
La eventual explotación de estos recursos seguirá sujeta a los resultados de las evaluaciones y a la adecuación de las normas. Por ahora, según lo expuesto por Bárcena, el aval presidencial permite avanzar en pruebas piloto, pero todavía no abre una etapa de desarrollo del fracking en el país.