Alrededor de 78 niñas, niños y adolescentes se encuentran actualmente bajo resguardo en tres centros de asistencia social de Acuña, de los cuales aproximadamente 20 podrían ser candidatos a un proceso de adopción, informó Ricardo Alderete Lomas, subprocurador de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) en esta frontera.
Explicó que es importante distinguir entre los menores que se encuentran institucionalizados de manera temporal y aquellos que, por las circunstancias particulares de sus casos, pueden ser considerados para iniciar un procedimiento de adopción. Una parte de los menores permanece en los albergues mientras sus padres o familiares trabajan en el cumplimiento de las medidas establecidas por la autoridad, entre ellas la asistencia a terapias y los protocolos necesarios para lograr una posible reintegración familiar.
Enfatizó que en estos casos la prioridad de la PRONNIF es procurar que los niños puedan regresar a un entorno familiar seguro, siempre que existan las condiciones necesarias para garantizar su integridad y bienestar. Destacó que los procesos de adopción requieren cumplir con los procedimientos legales correspondientes, además de las valoraciones necesarias para determinar la situación jurídica de cada menor y su posibilidad de integrarse a una nueva familia.
En este contexto, señaló que el personal de la dependencia se mantiene en constante capacitación para actualizarse sobre los cambios en los lineamientos, protocolos y procedimientos legales, así como en los mecanismos de atención psicológica a menores que han atravesado situaciones difíciles. Informó que próximamente se contempla una capacitación en Piedras Negras, dirigida tanto al personal del área jurídica como a los profesionales de psicología de la institución, dónde se abordarán los nuevos lineamientos relacionados con los procesos de adopción de menores institucionalizados.
Añadió que no todos los niños que se encuentran en los centros de asistencia social son susceptibles de adopción, debido a que cada expediente tiene circunstancias distintas y algunos mantienen procesos familiares en curso, por lo que la prioridad es garantizar en todo momento su protección y el respeto a sus derechos.