México, considerado uno de los países con mayor número de fieles católicos en el mundo, se prepara para vivir un acontecimiento significativo para la comunidad religiosa: el Año Jubilar Guadalupano 2026-2027, una celebración que busca fortalecer la fe y la devoción a la Virgen de Guadalupe, cada año la Basílica recibe a casi 14 millones de fieles según datos de la Arquidiócesis de México.

La presencia del catolicismo en la vida pública del país también ha quedado reflejada en distintos momentos de su historia. Entre ellos destacan las expresiones de fe de dos expresidentes de México: Vicente Fox Quesada, quien el 1 de diciembre de 2000, horas antes de rendir protesta como mandatario ante el Congreso de la Unión, participó en un acto religioso; y Enrique Peña Nieto, quien el 13 de febrero de 2016, en el marco de la visita del papa Francisco a México, también protagonizó un encuentro vinculado con la fe católica.

En septiembre pasado se dio a conocer, a través del cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, la concesión de un Año Jubilar con motivo de la celebración relacionada con la Basílica de Guadalupe. De acuerdo con el anuncio, el periodo jubilar comenzará el 12 de octubre de 2026, durante la tradicional Misa de las Rosas, y concluirá el 12 de octubre de 2027.

Durante este periodo, los fieles católicos podrán acceder a la indulgencia plenaria, una gracia espiritual que, de acuerdo con la doctrina de la Iglesia católica, implica la remisión de la pena temporal debida por los pecados cuya culpa ya ha sido perdonada.

Para obtenerla, los creyentes deberán cumplir con las condiciones establecidas por la Iglesia, entre ellas recibir el sacramento de la confesión, comulgar, rezar el Credo y orar por las intenciones del papa, además de cumplir las disposiciones correspondientes para recibir esta gracia.

Como parte de las celebraciones, se ha invitado a los fieles a seguir la transmisión de la Misa de las Rosas en las redes de la Arquidiócesis Primada de México, una ceremonia vinculada con la tradición guadalupana que recuerda el relato de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a san Juan Diego en el cerro del Tepeyac.

Según la tradición, fue en ese lugar donde Juan Diego desplegó su tilma ante el obispo fray Juan de Zumárraga y aparecieron las rosas de Castilla, mientras que en la tela quedó plasmada la imagen de la Virgen de Guadalupe, acontecimiento fundamental en la devoción guadalupana.

Con este Año Jubilar, la comunidad católica tendrá un periodo especial para renovar su fe, participar en las celebraciones religiosas y fortalecer su devoción a la Virgen de Guadalupe, una de las figuras más representativas de la identidad religiosa y cultural de México.