El cuidado permanente de adultos mayores que han perdido su independencia representa una carga física, emocional y económica para las familias, al grado de que algunos integrantes deben abandonar sus empleos o estudios para atender a sus seres queridos, advirtió Bertha Castellanos Muñoz, directora del Centro Estatal de Atención Integral al Adulto Mayor.

La directora explicó que uno de los principales problemas es el denominado colapso del cuidador, una condición de agotamiento que puede presentarse cuando una persona asume durante periodos prolongados la responsabilidad de atender a un adulto mayor dependiente.

“Cuando alguien cuida a un adulto mayor por mucho tiempo sufre de algo que se llama colapso del cuidador o cansancio por cuidar a un adulto mayor”, señaló.

Destacó que el acompañamiento de una persona que requiere ayuda para bañarse, vestirse, alimentarse y realizar sus actividades básicas puede convertirse en una tarea de 24 horas, los siete días de la semana, con consecuencias para la estabilidad familiar.

Castellanos Muñoz advirtió que esta situación también genera un impacto económico, debido a que algunas familias deben contratar personal de enfermería o recurrir a familiares que dejan de trabajar e incluso de estudiar para hacerse cargo de los cuidados.

“Es un alto costo para el país”, expresó, al señalar que el envejecimiento de la población incrementará las necesidades de atención y los retos económicos y sociales.

Ante esta problemática, informó que el Centro Estatal de Atención Integral al Adulto Mayor cuenta con talleres para capacitar a cuidadores, además de acompañamiento psicológico para quienes enfrentan desgaste emocional por sus responsabilidades.

“Aquí también brindamos terapias de apoyo y de acompañamiento para todos aquellos que cuidan a un adulto mayor, porque esto puede resultar verdaderamente muy pesado”, puntualizó.

Explicó que los familiares interesados pueden acudir al centro y solicitar una cita en la Clínica de Memoria, donde se programan periódicamente las actividades y terapias de apoyo.

Asimismo, indicó que la institución busca evitar que la falta de recursos económicos represente un obstáculo para recibir atención.

“Nuestro principal fin es que nadie se quede sin atención por falta de recursos”, aseguró.

Finalmente, Castellanos Muñoz destacó que uno de los objetivos de la atención geriátrica es conservar la independencia de los adultos mayores durante el mayor tiempo posible, mediante revisiones periódicas, rehabilitación física y seguimiento de su estado cognitivo.

“En geriatría la salud se mide en términos de funcionalidad, qué tan dependiente o independiente puede ser una persona”, concluyó.