La disposición federal relacionada con el uso de teléfonos celulares en los planteles educativos podría representar una regulación sobre la utilización de estos dispositivos y no necesariamente una prohibición para que los estudiantes los lleven a las escuelas, de acuerdo con la información que hasta el momento se ha hecho llegar a las autoridades educativas, explicó Edgar Alberto Balderas Vázquez, director de Educación Municipal en Acuña.

Señaló que de acuerdo a lo que ha podido conocer mediante los comunicados y documentos recibidos, la indicación contempla que los alumnos que porten un teléfono celular deberán mantenerlo resguardado en sus mochilas, sin utilizarlo durante las clases ni en las actividades escolares. Explicó que bajo esta interpretación, corresponderá a cada plantel educativo establecer acuerdos con los padres de familia para determinar si los estudiantes podrán ingresar con estos dispositivos, considerando las circunstancias y necesidades de cada comunidad escolar.

Indicó que la información inicial generó inquietud entre algunos padres de familia, quienes entendieron que se trataba de una prohibición total, lo que les preocupó ante la posibilidad de perder un medio de comunicación con sus hijos durante el horario escolar. Comentó que actualmente muchas familias permiten que sus hijos lleven un celular por cuestiones de seguridad, principalmente cuando se trasladan en transporte o llegan solos a sus domicilios, pues representa una herramienta para avisar que llegaron bien o comunicarse ante cualquier circunstancia.

En ese sentido, consideró que de acuerdo con la información disponible, el esquema sería similar al que anteriormente se manejaba en las escuelas, los estudiantes podían llevar sus teléfonos, pero debían mantenerlos guardados y abstenerse de utilizarlos durante la jornada, incluso en el recreo. También enfarizó que en caso de que los padres decidan que sus hijos lleven celular, deberán considerar que el resguardo y cuidado de los mismos será responsabilidad del alumno y su familia, por lo que cualquier situación de extravío o daño tendría que ser atendida bajo ese criterio.

Por otra parte, reconoció que hasta el momento no tiene conocimiento de reuniones informativas o capacitaciones dirigidas directamente a los directivos y docentes para explicar los procedimientos de aplicación de esta disposición. Anadió que la información que ha llegado a las autoridades educativas se ha recibido principalmente mediante oficios y correos electrónicos, sin que hasta donde tiene conocimiento, se haya desarrollado un encuentro en el que se expliquen detalladamente los alcances de la medida.