Con el propósito de visibilizar las necesidades alimentarias de las personas en situación de vulnerabilidad, el Banco Internacional de Alimentos (BIA) realizó nuevamente su tradicional entrega de platillos calientes, una actividad que lleva a cabo una vez al año desde hace 17 años, informó su directora, Marisa Faz Ríos.
Explicó que en esta ocasión se prepararon y distribuyeron 450 platillos, gracias al apoyo de donadores y voluntarios que se sumaron a esta iniciativa para llevar alimento a quienes enfrentan condiciones de abandono y carecen de los recursos necesarios para cubrir sus necesidades básicas. Destacó que aunque la cantidad de alimentos entregados representa un apoyo importante, la demanda es mucho mayor, pues existen numerosas personas que no cuentan con lo indispensable para alimentarse diariamente.
Entre los principales beneficiarios se encuentran adultos mayores, personas postradas en cama y ciudadanos que enfrentan una doble condición de vulnerabilidad; sin embargo, también han identificado a menores de edad que no han tenido la oportunidad de consumir alimentos durante el día, por lo que indicó que el Banco Internacional de Alimentos mantiene, además, un programa permanente de entrega de comida caliente, independiente de la jornada anual, mediante el cual buscan atender a personas y familias que requieren este tipo de asistencia.
Comentó que las necesidades alimentarias no se limitan a determinados sectores, ya que también han detectado casos de personas que viven en el primer cuadro de la ciudad y en distintas colonias, quienes no cuentan con alimentos suficientes para subsistir. Por otra parte, la directora recalcó que el trabajo de la institución no se concentra únicamente en proporcionar comida, sino también en fomentar hábitos de alimentación saludable, especialmente entre la población infantil.
Como parte de estas acciones, trabajan en coordinación con el Club de Leones para llevar alimentos a una escuela, donde les han solicitado opciones saludables que contribuyan a que los estudiantes aprendan desde temprana edad a elegir productos nutritivos y reduzcan el consumo de alimentos fritos y bebidas azucaradas. Explicó que este esfuerzo conjunto busca promover mejores hábitos alimenticios entre los niños y contribuir a una mejor calidad de vida, por lo que consideró importante continuar impulsando este tipo de iniciativas en otros planteles educativos.
En cuanto al alcance de estos programas, detalló que actualmente mantienen acciones de apoyo alimentario en una escuela y en colonias de la ciudad, con una distribución aproximada de 700 platillos diarios dentro de las actividades que realizan en estos sectores. Hizo un llamado a la ciudadanía para acercarse al BIA cuando identifiquen a personas que se encuentren en situación de abandono o que no tengan qué comer, así como a quienes detecten necesidades alimentarias en sus propias colonias, con el objetivo de que la institución pueda conocer los casos y valorar la manera de brindarles apoyo.