Más de 10 millones de mujeres y niñas mayores de 12 años han sido víctimas de ciberacoso en México, una problemática que trasciende las pantallas y puede provocar consecuencias en la vida cotidiana de quienes la padecen, advirtió Gerardo Camarena, oficial a cargo de ONU Mujeres en México.

Durante su participación en una jornada de capacitación dirigida a personal encargado de atender e investigar la violencia contra las mujeres en Coahuila, el representante del organismo internacional destacó que uno de los principales desafíos es garantizar que las víctimas encuentren autoridades preparadas para reconocer, investigar y sancionar las agresiones cometidas mediante herramientas digitales.

“Lo digital es real, lo virtual es real. No solamente se queda como un tema en las redes sociales o en los medios de comunicación; suele pasar las fronteras, suele pasar las pantallas y termina afectando a las mujeres en carne y hueso”, expresó.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2024 alrededor de 10.6 millones de mujeres de 12 años y más experimentaron alguna situación de ciberacoso, lo que evidencia la dimensión nacional de esta problemática.

Camarena reconoció los avances legislativos impulsados en México, particularmente a través de la Ley Olimpia, que ha permitido visibilizar y sancionar distintas manifestaciones de violencia digital. Sin embargo, señaló que todavía existen dificultades para integrar carpetas de investigación y acreditar determinadas conductas.

Entre los nuevos desafíos destacó la utilización de inteligencia artificial para alterar fotografías y generar imágenes íntimas falsas, mediante las cuales las mujeres pueden ser expuestas públicamente sin su consentimiento.

Explicó que estas prácticas representan un reto para las instituciones de procuración de justicia, debido a las dificultades técnicas y legales que pueden presentarse durante las investigaciones.

“Hay retos importantes para poder atender esto”, señaló, al referirse a los casos de manipulación de imágenes en los que se utilizan herramientas digitales para presentar falsamente los cuerpos de las víctimas.

Por ello, consideró indispensable que las unidades de ciberdelitos y las instituciones encargadas de proteger a las mujeres trabajen de manera coordinada, con personal especializado y mecanismos de atención que eviten dejar a las víctimas sin acompañamiento.

“Es muy importante que pueda haber equipos especializados, no solamente las unidades de ciberdelitos o ciberpolicías, sino la articulación y comunicación con las entidades responsables de garantizar la protección de las mujeres”, puntualizó.

Asimismo, hizo un llamado a fortalecer la conciencia social sobre estas conductas, para que mujeres y niñas reconozcan que no están obligadas a tolerar agresiones en internet y sepan que existen mecanismos para denunciarlas.

Respecto a Coahuila, destacó sus resultados en materia de percepción de seguridad y consideró que las estrategias implementadas en la entidad pueden aportar experiencias útiles para otros estados e incluso países, aunque subrayó que el objetivo debe ser garantizar que las mujeres no solamente se sientan seguras, sino que efectivamente estén protegidas.

Finalmente, el representante de ONU Mujeres reiteró que combatir la violencia digital requiere tanto instituciones capacitadas como acciones de prevención dirigidas a los hombres, para evitar conductas que vulneren la dignidad y los derechos de las mujeres y niñas.