Estudiantes del Instituto Tecnológico de Saltillo (ITS) realizaron una protesta que derivó en el cierre del bulevar Venustiano Carranza, con el propósito de exigir respuestas a una serie de inconformidades relacionadas con la administración de recursos, actividades institucionales y compromisos pendientes con la comunidad estudiantil. A través de un pliego de cuestionamientos, los manifestantes solicitaron a las autoridades educativas, encabezadas por la directora Ania Guadalupe Sánchez Ruiz, aclarar el destino del dinero recaudado durante la carrera recreativa de cinco kilómetros, celebrada el pasado 18 de octubre como parte del 75 aniversario de la institución. La actividad deportiva reunió a más de 2 mil 500 participantes, con un costo general de inscripción de 300 pesos. Los inconformes buscan conocer cuánto dinero ingresó, en qué fue utilizado y cuáles fueron los gastos reales de organización, particularmente ante los señalamientos de que los alimentos fueron patrocinados. También cuestionan si las playeras entregadas a los corredores fueron adquiridas con recursos de las inscripciones o proporcionadas mediante algún patrocinio.  Otro de los puntos que generó inconformidad fue un viaje institucional a Japón, sobre el cual los estudiantes solicitan conocer quiénes participaron, bajo qué criterios fueron seleccionados, cuál fue el costo y qué actividades académicas realizaron. Asimismo, demandan evidencias de los resultados educativos obtenidos durante dicha visita. Los manifestantes también solicitaron una explicación sobre el presunto uso de personal de limpieza de la institución para realizar actividades ajenas a sus responsabilidades laborales. Entre los cuestionamientos expuestos se encuentra una supuesta compra de una sala con valor de 20 mil pesos en Costco, que, según lo planteado por los inconformes, habría sido trasladada al domicilio de la directora. Este último señalamiento forma parte de las denuncias estudiantiles y, hasta el momento, no se cuenta con documentación que permita confirmar la compra, el origen de los recursos o el supuesto traslado del mobiliario. La protesta también retomó una de las exigencias planteadas en el movimiento estudiantil de 2023: permitir que los alumnos comercialicen productos y desarrollen actividades de emprendimiento dentro de las instalaciones. En este sentido, cuestionaron el funcionamiento del Mercatec y solicitaron conocer qué beneficios económicos y académicos genera para los estudiantes, así como los criterios mediante los cuales se asignan espacios de venta. Los inconformes consideran que se ha dado mayor prioridad a comerciantes externos que a los propios alumnos, por lo que demandan que las oportunidades de emprendimiento favorezcan principalmente a quienes forman parte de la institución. Con estas exigencias, los estudiantes buscan que la dirección del Tecnológico presente información verificable, comprobantes de gastos y respuestas concretas a sus cuestionamientos. Hasta el momento, no se cuenta con una postura oficial de la dirección respecto a los señalamientos expuestos durante esta movilización. La comunidad estudiantil reclama claridad en el uso de los recursos y el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los alumnos.