La expansión habitacional de Piedras Negras avanza sin que el Gobierno Municipal haya presentado una estrategia integral de infraestructura hidráulica para atender los nuevos fraccionamientos. Aunque el alcalde Jacobo Rodríguez había planteado desde su campaña exigir a los desarrolladores la construcción de instalaciones que garantizaran el suministro, actualmente reconoce que las aportaciones y obras necesarias continúan sujetas a negociaciones.

Durante la conferencia matutina del viernes, el Presidente Municipal explicó que su administración mantiene conversaciones con tres desarrolladores interesados en construir viviendas en el sector Altamira, donde se contempla ampliar el tanque Agua Azul. Según indicó, las empresas absorberían una parte importante de la inversión, mientras el Ayuntamiento y el SIMAS participarían en el proyecto. No obstante, no precisó el presupuesto, la capacidad que se pretende incorporar ni las fechas previstas para ejecutar los trabajos.

La falta de definiciones también alcanza al ejido Piedras Negras, donde se proyectan nuevos asentamientos habitacionales. Rodríguez sostuvo que una línea hidráulica instalada durante el año anterior permitió llevar el servicio hasta esa comunidad y que extender posteriormente la red sería relativamente sencillo. Sin embargo, reconoció que las condiciones para abastecer los futuros fraccionamientos todavía se encuentran en negociación, sin detallar obras complementarias de almacenamiento o tratamiento.

El problema adquiere mayor dimensión porque el propio SIMAS admite que su capacidad actual prácticamente coincide con la demanda máxima de mil 200 litros por segundo. Bajo estas condiciones, la llegada de más viviendas, incluidos los proyectos federales de Bienestar, incrementará la presión sobre un sistema sin margen suficiente de crecimiento. Mientras el Ayuntamiento negocia responsabilidades con las constructoras, permanece sin resolverse cómo garantizará el suministro a las nuevas familias sin comprometer el servicio de las colonias existentes.