Detectar una señal de violencia, escuchar a una víctima o advertir una situación de riesgo puede marcar la diferencia entre prevenir una agresión y enfrentar una tragedia, señaló la presidenta honoraria del DIF Coahuila, Liliana Salinas Valdés, al destacar la importancia de fortalecer la participación ciudadana en la prevención de la violencia familiar.
Explicó que uno de los principales obstáculos para combatir esta problemática es que las agresiones ocurren en espacios privados, donde las autoridades difícilmente pueden intervenir si no existe una denuncia o una alerta oportuna.
“Llegar a eliminar la violencia familiar es la más difícil porque está hacia el interior de nuestros hogares, entonces necesitamos el notar, el percibir algún síntoma para poder apoyar”, expresó.
Ante esta situación, hizo un llamado a la ciudadanía para prestar atención a comportamientos o circunstancias que pudieran evidenciar maltrato, especialmente cuando las posibles víctimas son menores de edad o mujeres.
“Si un vecino o un maestro, un doctor, una doctora, alguien percibe alguna situación que no le parece que sea adecuada, pues que lo pueda comentar, porque a lo mejor de aquí podemos salvar una vida”, manifestó.
Salinas Valdés subrayó que el DIF Coahuila, en coordinación con la estrategia Inspira, trabaja en el fortalecimiento socioemocional de niñas y niños, con el propósito de brindarles herramientas que favorezcan su desarrollo y les permitan enfrentar situaciones adversas.
Asimismo, consideró fundamental que quienes atienden a posibles víctimas cuenten con la sensibilidad y preparación necesarias para identificar riesgos y ofrecer acompañamiento adecuado.
En este sentido, destacó el intercambio de experiencias con especialistas españoles que cuentan con 40 años de trayectoria en modelos de atención a la violencia familiar, cuyas prácticas podrían contribuir a mejorar los mecanismos de respuesta en Coahuila.
“Cada caso que llega a sus manos es muy importante y sí depende de ellos el que podamos, a lo mejor en un momento dado, salvar una vida”, puntualizó.
Finalmente, reiteró que la prevención no depende exclusivamente de las instituciones, sino también de una comunidad capaz de reconocer señales de alerta y actuar oportunamente para proteger a quienes enfrentan violencia dentro de sus hogares.