Saltillo, Coahuila, 26 de octubre de 2026.— El paro nacional de transportistas que inició este lunes en 19 estados del país también tuvo repercusiones en Coahuila, donde cientos de operadores de carga se movilizaron para exigir mayor seguridad en las carreteras, mejores condiciones de infraestructura y una revisión de las modificaciones fiscales que consideran perjudiciales para el sector.

En la Región Sureste de Coahuila, las protestas comenzaron alrededor de las 8:00 de la mañana, cuando transportistas se concentraron en las inmediaciones de la empresa Kimberly-Clark, sobre la carretera Saltillo-Monterrey, para posteriormente desplazarse hacia los límites con Nuevo León y la caseta de La Carbonera, entre Ramos Arizpe y Arteaga.

La movilización provocó afectaciones parciales a la circulación en uno de los corredores carreteros más importantes del norte del país, utilizado diariamente para el traslado de mercancías, materias primas, productos terminados y trabajadores vinculados con la actividad industrial.

De acuerdo con las estimaciones difundidas durante la mañana, alrededor de 500 unidades participaban en las protestas en Coahuila, de las cuales aproximadamente 200 correspondían a la región de Saltillo, otras 80 a Monclova y cerca de 60 a Piedras Negras. Los organizadores anticiparon que la participación podría incrementarse conforme avanzara la jornada.

Uno de los principales motivos de preocupación es el impacto que las movilizaciones pueden representar para la industria instalada en Saltillo y Ramos Arizpe, particularmente para las empresas automotrices, manufactureras y proveedoras que dependen del suministro oportuno de componentes y materiales.

Representantes del sector transportista estimaron que las afectaciones a la actividad industrial podrían alcanzar hasta un 40 por ciento durante la jornada, aunque se trata de una proyección preliminar y no de pérdidas económicas cuantificadas.

En municipios como Monclova y Piedras Negras también se registró participación de transportistas, lo que extendió el movimiento hacia las regiones Centro y Norte de Coahuila.

Entre las principales exigencias de los manifestantes destacan el reforzamiento de la seguridad en las carreteras federales, ante los constantes robos y asaltos que enfrentan los operadores; el mejoramiento de las condiciones de las vías de comunicación; la ampliación de las coberturas de seguros por robo y la revisión de los estímulos fiscales relacionados con el pago de peajes.

También manifestaron inconformidad por las modificaciones fiscales contempladas para 2027, que consideran podrían incrementar los costos de operación de las empresas transportistas y afectar la competitividad del sector.

A nivel nacional, la Secretaría de Gobernación informó que, con corte a las 9:30 horas, se habían registrado 38 puntos de protesta en 19 entidades federativas, con la participación de 691 vehículos y 858 personas.

Los mayores números de concentraciones se localizaron en Veracruz, Estado de México, Nuevo León y Tlaxcala. Durante las primeras horas se confirmó un bloqueo total en Tlaxco, Tlaxcala, así como cierres parciales en otros puntos del país.

El Gobierno Federal aseguró que mantiene abiertos los canales de diálogo con las organizaciones transportistas para atender sus demandas y evitar que las movilizaciones provoquen mayores perjuicios a la población y a las actividades económicas.

Sin embargo, en Coahuila los manifestantes advirtieron que podrían endurecer las medidas de presión, incluso mediante un paro total, si no se establecen compromisos concretos para resolver sus planteamientos