Las agresiones contra maestros, trabajadores y alumnos dentro de planteles educativos podrían enfrentar sanciones más severas en Coahuila, mediante una iniciativa que será integrada al paquete de reformas a la Ley de Educación y que contempla también modificaciones al Código Penal.

Álvaro Moreira Valdés, diputado local con licencia, explicó que la propuesta fue presentada desde el año pasado y enviada a las comisiones de Gobernación y Educación para su análisis. Recientemente, dijo, fue informado de que será considerada dentro de las reformas impulsadas por el Ejecutivo estatal.

“Ya me informaron que van a ser aprobadas dentro del paquete de la reforma de la Ley de Educación que lanza el Ejecutivo y ahí van también las iniciativas que presentamos los diputados”, señaló.

Moreira Valdés explicó que uno de los principales objetivos es endurecer las sanciones y establecer dentro del Código Penal las conductas relacionadas con agresiones cometidas en la comunidad escolar.

“Es para endurecer las penas y, sobre todo, para tipificarlas dentro del Código Penal; cualquier tipo de violencia o ataque dentro de la comunidad educativa, ya sea a maestros, personal administrativo, manual, pero también a los propios alumnos”, indicó.

El legislador con licencia recordó que Coahuila ya ha enfrentado otros episodios de violencia escolar, como la agresión sufrida por un subdirector de la Secundaria Número 8 a manos de un exalumno.

“Gracias a Dios él está con vida, pero pasó por una situación muy compleja. Ahora se da esta situación allá en Torreón, muy lamentable, de veras que muy preocupante”, expresó.

Ante los recientes acontecimientos, consideró necesario fortalecer la legislación, pero también trabajar desde los hogares para detectar oportunamente posibles conductas de riesgo entre niñas, niños y adolescentes.

Moreira Valdés llamó a madres y padres de familia a mantenerse atentos a la actividad de sus hijos en internet, conocer con quién se comunican, qué páginas siguen y qué tipo de información reciben a través de redes sociales.

“Tenemos que levantar alertas dentro de las casas. Los que tenemos hijos en edades pequeñas o de adolescencia debemos estar al pendiente y poder comunicarnos con ellos”, sostuvo.

Consideró que, aunque las escuelas brindan formación académica y promueven valores, la participación de las familias resulta fundamental para prevenir situaciones de violencia.

“Lo principal está en la casa y eso es imposible que podamos estar dentro de cada una de ellas. Necesitamos que nos echen la mano los padres de familia para entre todos poner atención y, sobre todo, paz y seguridad para nuestros hijos”, concluyó.