La falta de sensibilización entre padres de familia, maestros y directivos, la necesidad de establecer protocolos efectivos de comunicación y la homologación de criterios para aplicar las restricciones son los tres principales aspectos que detectó la Unión Nacional de Padres de Familia durante la implementación de la medida que limita el uso de celulares en escuelas públicas y privadas del país, informó Francisco Javier Mancillas González, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia en Coahuila. Señaló que, tras realizar un sondeo este 3 de noviembre en planteles de distintas entidades, a través de sus comités estatales y municipales, encontraron que todavía hay alumnos que portan celulares y otros dispositivos electrónicos dentro de las aulas, lo que refleja la falta de trabajo previo de sensibilización sobre esta disposición. Como segundo punto, consideró indispensable establecer protocolos de comunicación efectivos entre las escuelas y las familias, a fin de garantizar la seguridad de los estudiantes y prevenir situaciones de violencia digital, ciberataques y agresiones que también pueden presentarse entre adolescentes, padres de familia, docentes y directivos. El tercer aspecto, agregó, es homologar los criterios para aplicar la restricción, de manera que los planteles educativos de una misma zona o colonia trabajen bajo protocolos similares y no existan diferencias entre escuelas que aplican medidas flexibles y otras que mantienen disposiciones más estrictas. Mancillas González subrayó que el cumplimiento del acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de septiembre de 2026 debe asumirse como una responsabilidad compartida entre padres de familia, maestros y directivos, por lo que llamó a no tomar a la ligera las disposiciones y permitir que su implementación madure dentro de las comunidades educativas. Indicó que esperarán entre dos y tres meses para evaluar los primeros resultados de la medida, particularmente en aspectos relacionados con la salud mental, la ansiedad, la depresión y la concentración de los estudiantes, con la expectativa de que la restricción contribuya a mejorar los aprendizajes y, a largo plazo, también tenga efectos positivos en evaluaciones internacionales como la prueba PISA.