Volver al pasado Israel Mendoza Pérez @imendozape

El legado del expresidente Vicente Fox, de ser el primer candidato a la presidencia en derrotar al PRI y convertirse en el personaje histórico, al concretar la primera transición democrática en el país, ahora sí, se encuentra en el cesto de la basura. Su declaración: “Hice que ganara Calderón, aunque no es muy democrático decir eso” es el suicidio político para su blandengue legado y para el Partido Acción Nacional. El instituto político que lo llevó al poder hace 26 años se encuentra sumido en una de las peores crudas morales. Desde ayer, la cúpula del blanquiazul se agazapó. Fox removió las entrañas del pasado y las expuso. El partido nacido al fragor de la búsqueda de la democracia y combatiente al régimen priista tiene que cargar, ahora, con el descrédito de las recientes palabras del expresidente y los hechos que de ello derivan. Fox dinamitó al PAN en plena campaña electoral. Vicente Fox, a pesar que llamó, en su momento, como un “destape imprudente”, la salida adelantada de Felipe Calderón Hinojosa, para ser abanderado presidencial por Acción Nacional, a final de cuentas operó –ahora ya admitido– la estructura política y de poderes fácticos para que se confabulara el llamado “fraude electoral de 2006”. La reacción del PAN es lenta. Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, se atrincheró para evaluar los daños de la declaración del expresidente, ya que en la actual coyuntura en la que arrancó el proceso electoral no había margen para dislates, pero Fox Quesada regresó al pasado sin sentido. Soltó la declaración y no midió los alcances de su imprudencia. El PAN perdió más con Vicente Fox, en lo que va de este año, que lo conquistado en términos cuantitativos al tenerlo como un activo para reforzar la estructura panista y revivir la fuerza que comenzó a perder el PAN, tras las derrotas electorales desde hace 12 años. A Fox no sólo se le cuelga la medalla de antidemocrático, sino que su “verdad” le da combustible al lopezobradorismo para afianzar, en la actualidad, la narrativa del fraude y de la presidencia espuria representada por Calderón Hinojosa. Además de consolidar la existencia de un amasiato llamado prian. Vicente Fox se convirtió en el mejor promotor del lopezobradorismo en la actualidad. Renegó en el pasado y ahora juega a favor del partido en el poder al dar una versión en la que se refuerza la versión del fraude. En este entramado, un personaje clave para entender la historia que trató de explicar Fox, y en la que se sumergió, es Manuel Espino, el exdirigente panista y ahora afín a Morena para redondear la historia que se le salió de las manos a Fox. En su momento, jugó con Vicente Fox y Felipe Calderón, luego saltó a Morena. En ese tránsito existe parte de la respuesta para terminar de engarzar la versión. Sin embargo, el daño a la democracia ya está hecho. El PAN pierde credibilidad y Fox se encargó de darle el puyazo. El golpe al partido encabezado por Jorge Romero es letal en términos de confianza. La oposición terminó de cavar su tumba y Fox pasó a ser el artífice de un fraude.