La normalización de conductas violentas dentro de las familias, aunada a la dependencia económica y emocional, provoca que muchas mujeres permanezcan en relaciones de abuso sin identificar plenamente las agresiones que enfrentan o sin encontrar alternativas para salir de ellas, advirtió Griselda Cortinas, coordinadora del Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres en Acuña.

Explicó que uno de los principales obstáculos para combatir la violencia de género es la reproducción de patrones machistas de una generación a otra, pues algunas mujeres crecieron en hogares donde presenciaron o experimentaron agresiones que llegaron a considerar parte de la convivencia familiar y que posteriormente pueden repetirse en sus relaciones de pareja.

La funcionaria señaló que romper estos ciclos representa un desafío que va más allá de reconocer la violencia, debido a que intervienen factores económicos, emocionales, familiares y culturales que dificultan tomar la decisión de abandonar una relación.

Entre las razones por las que algunas mujeres permanecen en entornos violentos mencionó la preocupación por sus hijos, el deseo de mantener unido el matrimonio y las creencias arraigadas sobre la obligación de conservar una relación de pareja, incluso cuando existen conductas que vulneran su integridad.

Advirtió que a estas circunstancias pueden sumarse el consumo de alcohol y drogas, las dificultades económicas y las concepciones machistas que colocan al hombre como figura de autoridad dentro del hogar, factores que pueden contribuir a prolongar las situaciones de violencia.

Cortinas destacó que en Ciudad Acuña también debe considerarse la diversidad cultural de la población, integrada por familias provenientes de distintas regiones del país y de Texas, lo que implica reconocer diferentes contextos sociales y familiares sin justificar ni minimizar ninguna manifestación de violencia.

Ante este panorama, consideró fundamental fortalecer las acciones de prevención y acercar a las mujeres herramientas que les permitan identificar oportunamente las señales de abuso, como el violentómetro, así como información sobre las instituciones que ofrecen asesoría y acompañamiento integral.

En este contexto, informó que el Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres participará en las actividades de los 16 días de activismo contra la violencia de género, que iniciarán el próximo 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y concluirán el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

Durante esta jornada se impulsarán acciones de sensibilización, prevención y concientización dirigidas a distintos sectores de la sociedad, con el propósito de visibilizar las diferentes formas de violencia y promover que las mujeres busquen apoyo antes de que las situaciones de riesgo se agraven.

Finalmente, Griselda Cortinas llamó a no minimizar las conductas violentas dentro de los hogares y a fortalecer la participación de instituciones, familias y sociedad en las estrategias de prevención, al considerar que erradicar estos patrones requiere transformar las creencias y comportamientos que durante generaciones han permitido su reproducción.