La renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del Instituto Nacional Electoral genera un escenario de incertidumbre para los próximos procesos democráticos del país, consideró el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, quien llamó a fortalecer la independencia, credibilidad y profesionalismo del organismo encargado de organizar las elecciones.
El mandatario estatal señaló que, ante los cuestionamientos que han rodeado al instituto, es indispensable recuperar la confianza de los ciudadanos y evitar que las diferencias políticas afecten la legitimidad de las futuras jornadas electorales.
“Es muy importante que se haga porque, al final de cuentas, es la institución encargada de la democracia en el país. Entonces, esa falta de certeza o falta de confianza traducida a cualquier elección, pues es muy delicado”, expresó.
Jiménez Salinas sostuvo que el perfil de quien asuma la presidencia del INE deberá garantizar no solamente imparcialidad, sino también experiencia, capacidad profesional y conocimiento del sistema electoral mexicano.
“Yo pienso que deben nombrar una persona, además de imparcial, profesional y de carrera en la materia. Hay mucha gente muy capaz, muy brillante, muy reconocida en este país, en la parte electoral, en la parte de la democracia, que son apartidistas”, señaló.
Cuestionó que en los nombramientos de instituciones públicas se privilegie la lealtad política por encima de la preparación y las capacidades de quienes ocupan los cargos, por lo que consideró necesario modificar esos criterios.
Aseguró que el próximo titular del organismo deberá responder a los intereses de la ciudadanía y no a compromisos con partidos políticos o autoridades gubernamentales.
“Debe llegar alguien que dé esas garantías, no al gobierno, no a los partidos, sino a las y los mexicanos, porque al final de cuentas es el árbitro de nuestras votaciones”, afirmó.
Respecto a las elecciones de 2027, el gobernador descartó que estén en riesgo de manera directa, aunque reconoció que la situación del INE podría generar problemas de confianza y organización si no se atiende oportunamente.
“Pues no en riesgo, pero sí incierta. Si el árbitro trae esos problemas, pues sí merma en la credibilidad, en la honorabilidad, en la honestidad”, manifestó.
Finalmente, hizo un llamado a la Cámara de Diputados y a los actores políticos involucrados en la designación de la nueva presidencia a priorizar la estabilidad institucional.
“Tenemos que fortalecerla. Si no, vamos a entrar a una elección con ciertas sospechas, primero, deficiencias de logística y organización, porque está descabezado, y número dos, de credibilidad. Eso es bien riesgoso para la democracia del país”, concluyó.